“Pena Corneira” en otoño
Era pleno verano cuando en junio de 2007 subimos hasta el Monumento natural, que así ha sido catalogado recientemente, de Pena Corneira, siguiendo la ruta del PRG-78 de la que dimos cuenta en Sendereando por aquellas fechas.
Hoy, ya a punto de finalizar el otoño, hemos vuelto allí encontrándonos con un paisaje distinto que el otoño ha decorado con su paleta de colores ocres y amarillos. El suave orballo hace brillar las piedras del camino y la fina niebla difunde las formas insinuando la presencia de los árboles, plantas y rocas que conforman un paisaje típicamente gallego, enchido de silencio, recogimiento y morriña.
A menos de 1 Km. de Leiro, en Lebosende, el sendero se bifurca hacia el este camino de Pazos de Arenteiro y hacia el oeste en dirección a Pena Corneira. Este último, muy bien señalizado, permite efectuar el recorrido completo sin más difilcultad que la que supone el continuo ascenso hasta la roca que se encuentra a casi 700 m. de altitud.
La ruta discurre casi en su totalidad por antiguos caminos de carro, entre carballeiras, castaños y enormes rocas que son como la antesala de la gran piedra que nos espera al final del recorrido.

El sendero se inicia en Leiro y continúa por el viejo y rehabilitado camino real que nos lleva hasta Lebosende, desde donde se pueden comtemplar los viñedos del ribeiro con la población de Leiro al fondo.

Últimas casas de Lebosende, ya en plena subida al parque natural de Pena Corneira. Un poco más arriba, junto a la carretera, esta curiosa fachada de una antigua fábrica de chocolate.

El otoño alfombra los caminos con las hojas de los caducifolios muy abundantes aquí y la niebla tiñe de misterio el ascenso a la enorme roca.

Grandes piedras jalonan el camino de subida a la Pena Corneira que se yergue como un inmenso cuerno señoreando el valle.
Nota: Para ampliar, hacer clic en las imágenes.

Estas fotos me dan frio a la vez que morriña. Tenerme preparados los abrigos!!