Sendereando

Caminar es vivir

Entre “brandas” e “inverneiras”

A unos 80 Km. de Vigo, en el vecino Portugal, en el municipio de Melgaço, se encuentra Castro Laboreiro, unapoblación de montaña enclavada en las profundidades del Parque Nacional  de Peneda-Gerês.  Esta aldeia portuguesa, escondida entre las monatañas del parque, sorprende al visitante con su pujanza pues dispone de dos  hoteles, varios restaurante y cafés.  Destacan su iglesia románica y los restos del impresionante castelo que se eleva en un castro a unos cientos de metros del centro urbano.

El Trilho Castrejo PR3, es una ruta circular que tiene su inicio y término en el centro de la villa, cerca de la iglesia, en frente al hotel Miracastro. Está muy bien señalizada por lo que, si se siguen las marcas rojas y amarillas del PR, no hay posibilidad de perderse, a pesar de que el recorrido es algo complicado en algunos tramos.

Esta ruta está diseñada para recorrer los antiguos caminos que  comunicaban las brandas e inverneiras. Las inverneiras son aldeas  situadas en valles abrigados en las que los campesinos pasan o pasaban el invierno, desde Diciembre a Marzo, y las brandas son lugares situados a mayor altitud en los que vivían el resto del año dedicados a la siembra y al cuidado del ganado.

Algunas de estas aldeas están enclavadas en lugares increíbles, hundidas entre las enormes formaciones  rocosas que conforman estos montes pelados de impresionante perfil.

Una mañana soleada y fría como la de hoy es ideal para disfrutar de estos hermosos parajes, en plena naturaleza, cuyo silencio tan solo interrumpen los graznidos de los arrendajos. No recomendamos efectuar este recorrido en días de lluvia,  pues hay caminos como el que baja de Padrosouro a Cainheiras que se convertirán en auténticos torrentes.

No lejos de Castro Laboreiro, a unos 8 Km.,  en dirección a Melgaço, está Lamas de Mouro, que es uno de los llamados portales de  entrada al Parque Peneda-Gerês, con un Centro de interpretación e información, camping y otros servicios.


La caminata comenzó con un frío estepario que debía rondar los bajo cero, de ahí la placa de hielo en la superficie de este estanque y esos curiosos carámbanos que se forman levantando la tierra del suelo.


El río Laboreiro es como la espina dorsal de esta ruta, pues la cruza de norte a sur, pasando en su recorrido bajo viejos puentes llenos de encanto como estos en la aldea de Assureira.

A unos cientos de metros de la aldea de Curveira se eleva esta gran roca conocida con el nombre de Bico do patelo (Beso del pato). En estos montes abundan las rocas con formas caprichosas como esta de la derecha que sugiere la figura de un enorme pájaro.


O câo de Castro Laboreiro, es una raza auctótona de la que ya se tienen noticias desde el s. XIII. Es muy apreciado por su destreza para manejar rebaños. Se dice de él que “e meigo para o dono, feroz para o lobo e para os estranhos.”

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 20 Km. 6 h. Media/Alta

Nota: Para ampliar, hacer clic en las imágenes.

febrero 2, 2010 Publicado por | Rutas y mapas | 1 comentario

   

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