Sendereando

Caminar es vivir

El pequeño Nepal

En este lunes, 19 de marzo, hemos hecho una de las rutas que ha dejado en nuestras mentes y en nuestras piernas una de las más profundas impresiones desde que nos dedicamos a este sano y gratificante ejercicio de senderear. Silvia, una de las asiduas a nuestra Caminata Sabatina que conoció esta ruta hace un par de semanas con Congostra, la ha bautizado con el nombre de El pequeño Nepal y la verdad es que, guardando las distancias y a escala bien pequeña, bien puede compararse, al menos en algunos aspectos, con el deslumbrante Nepal, ese país que alberga al mítico Everest.

Aquí, en vez del Himalaya tenemos la sierra de A Peneda y en vez de los 8.000 y pico metros del Everest escalaremos los pocos más de 1.000 de O Penedo do Outeiro Gordo, muy cercano a la cumbre más alta de estos parajes coronada, en estos días finales del invierno, con los restos de las nieves que hace pocas semanas cubrían estas alturas.

Para llegar hasta allí, salimos de la localidad de Sistelo, en el concello de Arcos de Valdevez, del vecino Portugal, siempre en marcha ascendente, por caminos empedrados jalonados por los innumerables bancales, en cuyas terrazas escalonadas, pura expresión del más extremado minifundismo, cultivaban y aún lo hacen los viejos del lugar, maiz, hierba y pasto para el ganado de las razas cachena y barrosa que, cada día más escaso, merodea por los montes y valles de esta sierra.

Impresiona imaginar el enorme y continuo esfuerzo con el que, a lo largo de los siglos, los lugareños han conseguido domesticar el monte convirtiendo sus laderas en tierras de labor de un verde brillante que en esta mañana, casi al inicio de la primavera, luce espléndido iluminado por el sol.

Por kilómetros y kilómetros de camino empedrado en el que los carros del país han dejado sus huellas a través de los años, ascendemos hasta la aldea de Padrâo, prendida en la falda del monte, aldea de montaña a la que solo se accede a pie o a caballo. No hay coches aparcados en sus inmediaciones, no hay carretera. Parece que el tiempo se detuvo en esta encantadora localidad y que nosotros con nuestras cámaras, nuestros móviles y nuestros gps estamos fuera de lugar.

Mientras seguimos avanzando. A medida que subimos nos topamos aquí y allá con las famosas brandas, brañas o pastos de verano.Tienen nombres como la de O Furado, la de O Crastibô, etc., cada una con su caseta de planta baja de mampostería en seco, algunas con chimenea y establo. Allí se guarda el ganado durante la noche y duerme el vaquero. También abundan los chozos, refugios para cabras y ovejas, de planta circular y cubierta abovedada, todo construído en piedra, singular muestra de arquitectura rural.

Rodeado el circo glaciar, comienza el largo descenso hacia el río Vez que se desliza casi oculto por el fondo de la profundísima vaguada. Atravesamos un hermoso y antiguo puente para alcanzar la aldea de Pazo do Monte, no lejos de Sistelo, nuestro punto de partida, a donde llegamos después de cruzar el nuevo el río Vez y tras superar los 149 escalones de piedra que nos llevan hasta la iglesia parroquial, ubicada en el Largo dos Viscondes de Sistelo, cuyo arruinado castillo se alza sobre el valle.


La aldea de Sistelo, inicio de la ruta. A la derecha los espectaculares bancales.


Conversando con los paisanos, cuya indumentaria recuerda la de hace unas cuantas décadas.


Casi 20 km. de corredoiras y congostras, caminos empedrados, de paso irregular, para poner a prueba pinreles y rodillas.


Uno de los muchos chozos que se encuentran en la sierra de A Peneda. A la derecha, una branda con la casa-refugio del ganado y vaquero.


Pasando por el Outeiro Gordo, cerca de O Alto da Pedrada, a más de 1.000 m. de altitud.


Parte de los 149 peldaños que llevan al Castelo dos Viscondes.


En el puente sobre el  río Vez.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 22,550 Km. 7 h. 42 min. Alta

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

Nota: Para ampliar, hacer clic en las imágenes.

marzo 21, 2012 Publicado por | Rutas y mapas | 7 comentarios

La “perceberancia” de Casa Paco

Entre Baiona y O Rosal, la carretera PO 354 atraviesa la sierra de A Groba, pasando por Chan da Lagoa, O Cortelliño y Torroña, una solitaria localidad con unas pocas casas entre las que destaca Casa Paco famosa desde hace unos cuantos años por su estupendo menú a base de percebes y cabrito.

Los senderistas de la Caminata Sabatina, como es de suponer , no llegamos a Torroña por la PO 354 sino por los caminos y pistas que partiendo de Oliveira (Borreiros, Gondomar) discurren en un primer tramo por el GR 58 o Sendeiro das Greas, atravesando la hermosa y frondosa Fraga de Oliveira, vadeando el río Groba y desviándonos  después del GR para seguir el trazado diseñado por nuestro compañero y amigo Eduardo y llegar ,después de casi cuatro horas de navegación, a nuestro destino, Casa Paco.

Para ello hubo que hacer un buen acopio de perceberancia, palabra acuñada por el filólogo del grupo, nuestro querido Jaime, y es que los percebes que allí nos esperaban eran un buen aliciente para perseverar en el esfuerzo y continuar sin desmayo para llegar a nuestro destino cuanto antes.

Tras un entusiasta sprint final llegamos a las dos en punto a Casa Paco en donde a los 16 caminantes se nos unieron otros 14 ex-andariegos y amigos. No nos decepcionó  el restaurador con sus percebes calentitos y su sabroso cabrito regado con mencía y barrantes, rematando el festín con postres caseros de variada oferta y chupitos. En fin, perceberancia dentro y fuera de Casa Paco.

Nuestro entrañable  Dietmar tiró de acordeón y  amenizó la sobremesa con un extenso recital que levantó entusiastas aplausos de la concurrencia, que era mucha, pues el restaurante estaba lleno a tope, rematando su actuación con un dúo de acordeón y laúd, tañido éste último por el que suscribe.

Ya con el restaurante ocupado casi exclusivamente por nosotros, levantamos la sesión contentos y satisfechos. La mayor parte regresaron en sus vehículos y solamente unos cuantos adictos volvimos andando a Oliveira con el pequeño percance de que el que esto escribe perdió su cámara en algún punto de la rápida caminata, por lo que hubo de recurrir a las fotos de Cristina y Nieves para ilustrar esta crónica agradeciéndoles desde aquí su colaboración.


Parada para la fruta y en camino de nuevo.


Preparados para la percebada/cabritada. Comienza la sobremesa.


Dietmar y José en plena actuación.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 23,78 Km. 5 h. 80 min. Media

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marzo 18, 2012 Publicado por | Rutas y mapas | Dejar un comentario

El mar, siempre el mar

En este grupo de aficionados al ejercicio de la pateada los hay de Vigo y de Pontevedra, dos ciudades siamesas con el mar que, escondiendo su inmensidad, ha venido a refugiarse en las bellísimas Rías Baixas. El mar es nuestro entorno, nuestra mirada, el mar son los encendidos ocasos en los que se extingue el sol del atardecer que nace en el interior, tras las montañas. En este fin de semana, tanto los de la Caminata Sabatina como los de Los Lunes al Sol, nos hemos empapado de la estampa marina.

Sin embargo, la mayor parte de nuestras caminatas discurren tierra adentro y eso es porque el mar sólo nos ofrece su costa para caminar y por ahí no abundan los senderos, porque los verdaderos caminos marinos se hacen navegando. Del mar nos quedan sus orillas, sus playas y acantilados que en unos días como éstos, luminosos y claros, con el cielo y el mar de un intenso azul, inunda nuestros sentidos con su hermosura. Pero el mar siempre está ahí con su infinitud, su belleza, su fuerza, muy dentro de nosotros. Si la vida nos aleja de él pronto lo añoramos como si algo vital nos faltase, si lo tenemos cerca nos sentimos bien, satisfechos, tranquilos.

Este fin de semana lo hemos dedicado al mar. El sábado hemos repetido la ruta de los Tres Faros y un Facho ya descrita en Sendereando. Partiendo de Donón, nuestro entrañable Angelo de Vigo nos condujo hasta Punta Subrido, una cabeza de arpón que mira hacia la costa viguesa entre la isla de San Martiño y Cabo Estay, después de pasar por las playas de Nerga y Barra, solitarias, de finísima arena blanca y limpia en este tiempo de invierno.

Unos cientos de metros al oeste nos espera Punta Robaleira con su coqueto faro pintado de rojo y, tirando hacia el norte, el blanco hachón del Cabo de Home en cuyas rocas baten las olas en un festival de blancas espumas y aguas esmeralda. Desde ahí ya se divisa el alto de O Facho, con sus vestigios de viviendas y altares galaicomanos y su rústica caseta de redonda cúpula en donde, dice la leyenda, se prendía el fuego para atraer a a los navegantes a la quebrada costa, hacerlos naufragar y apoderarse de los restos. Allí remata nuestro recorrido de este sábado.

El lunes volvemos al mar por el lado de Bueu. Partiendo del puerto de Beluso recorremos la costa a su paso por las playas de Tulla, Mourisca y O Pedrón, blancos arenales impolutos hollados en esta mañana por nuestra botas que se hunden en el blando pavimento. Alcanzamos la zona de cabo Udra, con sus penedos enormes y redondos, como bestias dormidas indiferentes al fragor de las olas. Llegados al merendero en el que termina nuestro recorrido por la costa, seguimos por carretera hasta la iglesia de Santa María de Beluso  y de allí bajamos al puerto pisando más asfalto del que sería de desear.

Por la tarde subimos al lugar de Chans de Cela, una zona de recreo en la paroquia de Cela, también en Bueu. Es un recorrido circular, bien señalizado,  con dos miradores, el de Telleira y el de O Castelo, ambos con magníficas vistas sobre la ría de Pontevedra. La ruta continúa toda por pistas y caminos de monte hasta regresar al punto de partida después de unos 8 Km. de recorrido.


El hermoso mar de A Costa da Vela. (Fotos de Quincho)


La playa de Barra. A la derecha, en el faro de Punta Robaleira. (Fotos de Quincho y Cristina)


Dos estampas netamente marineras.


Refugios de pastores en la matogueira.


Os Penedos de Cabo Udra.  A la derecha, en el mirador de A Telleira.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 12,24 Km. Sábado
19,7 Km. Lunes
3 h. 34 min.
6 h. 54 min.
Baja

Para ver el mapa y más detalles de las ruta hacer clic con el ratón en los siguientes enlaces: Tres faros, Cabo Udra y Chans.

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marzo 14, 2012 Publicado por | Rutas y mapas | 1 comentario

Las pozas del Cerves

Miguel es un miembro destacado del grupo senderismo de nombre Congostra cuyas andanzas comparten algunos de los “socios” de nuestra Caminata Sabatina. Miguel y Manolo también de Congostra, grandes conocedores de nuestro entorno natural, han tenido el amable gesto de obsequiarnos con una ruta diseñada por ellos en base a las famosas Pozas de Melón, también conocidas como Pozas de Tourón  y que aquí en Sendereando hemos dado en llamar Pozas del Cerves que es el río que les da carta de naturaleza.

Diseñar una ruta no es cosa fácil y menos una de casi 24 Km. como ésta. Hay que patearla una y otra vez hasta dar con las pistas y senderos que nos lleven al punto de origen. Nosotros la hemos hecho en este lunes guiados por nuestro GPS y siguiendo el mapa que nuestro amigo Manolo preparó. Desde aquí le expresamos nuestra gratitud y felicitación por su excelente trabajo.

La ruta comienza muy cerca de la capital del municipio de Melón, otrora muy transitada por el abundante tráfico que, camino de la meseta, abundaba en la N120. Hoy la competencia de la A52 ha convertido  este pueblo en un lugar silencioso y solitario por el que apenas transita alguno que otro vehículo de vez en cuando. Su más sobresaliente atractivo son los restos de su impresionante monasterio cisterciense  del que aún se conserva el templo y parte de su elegante claustro. Tampo hay que olvidarse, aunque sea en otro aspecto, de los contundentes y sabrosos chorizos de su carnicería local.

Justo enfrente del monasterio, un poco más arriba, tomando el vial que sube a nuestra izquierda, llegamos en pocos minutos a la aldea de Tourón que es de donde parte el hermoso paseo que nos lleva, al cabo de 1 km. aproximadamente, al paraje en el que se encuentra la gran cascada. Digo gran cacada en tiempos de lluvia porque en éste tan seco el salto de agua pierde un tanto de la fuerza y espectacularidad de cuando el río va lleno.

Un mirador y una espléndida pasarela de madera posibilitan el disfrute a tope del impresionante paisaje. A lo largo de unos 1.500 m. se suceden pozas y cascadas, en este tramo del río Cerves que termina en el puente de As Mestas. Es una pena que estas aguas rápidas y saltarinas que deberían ser también transparentes y limpias bajen turbias y sucias.  Supongo que las truchas y demás fauna y flora fluvial serán las víctimas de tal agravio ecológico.

Al final del citado paseo existe una zona de recreo con restaurante en activo en el que el paseante puede aliviar su apetito. Desde aquí hay que seguir hasta a la carretera y caminar por el asfalto hasta llegar al paso bajo la autovía. A partir de este punto abandonamos el paisaje fluvial para adentrarnos monte arriba, monte raso, de escasa vegetación, apenas tojo y matorral, hasta llegar a los alrededores de la aldea de Vivenzo en donde giramos bruscamente a nuestra izquierda para tomar la pista que conduce al parque eólico. Por allí, en uno de los escasos espacios con arboleda, nos detenemos para comer. Guiados por nuestro GPS seguimos hasta alcanzar,  poco después del lugar de Cortiña, una enorme cantera de granito atravesada la cual llegamos en menos de una hora a Tourón, punto de inicio en el que se cierra el bucle.


La aldea de Tourón con más casas vacías que habitadas. El crucero afarolado recuerda los que se ven por tierras andaluzas.


Terraza del mirador y tramo de la pasarela.


La gran cascada disminuida a causa de la sequía. El agua de esta poza no invita a darse una baño.


En el Cerves y en la cantera.


El monasterio de Santa María.

Distancia Duración* Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 23,55 Km. 7 h. 49 min. Fácil

*Tiempo en movimiento: 7 h.
Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

Nota: Para ampliar, hacer clic en las imágenes.

marzo 6, 2012 Publicado por | Rutas y mapas | Dejar un comentario

El “Trilho de los miliarios” como nuevo

Éste sábado hemos repetido con el grupo de  la Caminata sabatina el PR8 o Trilho de los milarios, que parte de la parroquia de Cossourado, Paredes de Coura, pero muy cerca de Valença do Minho en nuestro vecino Portugal. No estábamos muy seguros de cómo encontraríamos esta preciosa e interesante ruta que en nuestra última visita ofrecía una estado de mantenimiento deplorable hasta el punto de que en algunos sitios se hacía intransitable.

Pues en esta ocasión nos hemos llevado una agradable sorpresa al comprobar que todo el recorrido ha sido limpiado y desbrozado, eliminada la maleza y repintadas las marcas amarillas y rojas que orientan al caminante durante todo el recorrido sin posibilidad de que se pierda.

Por una vez nos llena de satisfacción el poder felicitar a los responsables de Paredes de Coura que han demostrado su sensibilidad y aprecio a la naturaleza manteniendo esta ruta en perfectas condiciones. Bien que se lo agradecemos los senderistas que  nos encontramos con más frecuencia de la que sería de desear  con rutas en un lamentable estado, abandonadas por quienes salieron en la foto muy ufanos el día de su inauguración y ahora, que ya no hay foto, se olvidan de su mantenimiento dejándolas a merced de la maleza y la incuria.


Estado en el que se encontraba el sendero en nuestra visita de julio del 2010.


Estado actual con el sendero expedito y libre de maleza.


El grupo de este sábado en la orilla del río Coura.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta  12,2 Km. 3 h. 24 min. Media

marzo 4, 2012 Publicado por | Rutas y mapas | 1 comentario

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