Fervenza de A Barosa

El invierno, tan lluvioso este año, va quedando atrás pero la primavera que, durante un par de semanas pareció vestir las galas propias de la estación, sigue empeñada en enfundarse de nuevo el ropaje invernal de frío y agua así que, haciendo de la necesidad virtud, seguimos con nuestro propósito de aprovechar esta prolongación del invierno para acercarnos a las fervenzas que aún no hemos visitado y disfrutar del hermoso espectáculo de sus aguas precipitándose desde lo alto allá donde los ríos pierden su mansedumbre para convertirse en torrentes de estruendo y espuma.

Esta vez le ha tocado a la que el río Barosa forma en el parque de su mismo nombre, concello de Barro. Iniciamos la caminata en Arcos da Condesa, parroquia del municipio de Caldas de Reis, conocida por su obradoiro de campanas regido por la familia Ocampo desde el S. XVII y situado en la única plaza de la localidad dedicada a la que fue ministra y comisaria de la UE Loyola del Palacio por haber apadrinado la fabricación de una campana para la catedral de La Almudena.

No queda muy lejos el parque de A Barosa, bien acondicionado con aparcamiento y mobiliario propio de estos sitios, al pie de la fervenza que baja desde el estrecho cauce,  allá arriba, para desparramarse sobre las grandes lajas que forman el lecho del río cuya corriente es canalizada de nuevo atravesándolo en su camino hacia el Umia.

A lo largo de la cascada, cuyo desnivel es casi de 60 m., se encuentran más de una docena de muiños, unos restaurados, otros en estado de abandono de los que solamente quedan sus paredes  cubiertas de musgo  y las muelas de piedra ahora inactivas.

Dejando atrás tan precioso lugar, seguimos río arriba hasta llegar a la iglesia de los Dolores en  Búa y continuamos entre prados, carballeiras y pinares hasta Paradivas a orillas del Caldas. Un poco más abajo nos topamos con lo que queda de la antigua fábrica de la luz, en Segade. Siguiendo por la orilla izquierda del Umia, lo vadeamos por un viejo pontillón que da a un paseo de madera que nos lleva hasta el Jardín Botánico y su carballeira en el mismo centro del Caldas de Reis.

En esa afamada villa termal hacemos un alto para comer. A eso de las cuatro abandonamos los manteles y recorremos la poco más de media docena de kilómetros para regresar al punto donde habíamos comenzado.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
26,580 Km. 5 h. 30 min. Fácil Nublado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

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