Idas y venidas por el concello de Cenlle

El Concello de Cenlle organiza casi todos los años por estas fechas una andaina solidaria en contra de los males que aquejan a algunos colectivos. Contra el Altheimer, el cáncer o la desnutrición infantil y ya van por la quinta edición de este tipo de caminatas humanitarias.

Hace un par de años los de Sendereando repetimos la edición de 2008 y en éste lunes nos habíamos decidido a hacerla de nuevo recordando sobre todo que es la época en que los cerezos, que abundan en este comarca, estarían rebosantes como ocurrió en la citada ocasión y así fue. En los mismo sitios y los mismos frutales, cerca de los lugares Osmo y de Quinteiro, reencontramos aquellos cerezos rebosantes de la preciosa fruta, a campo abierto, tan abundante que ni la acción de los pájaros ni la de los transeúntes había mermado por el momento tan espléndida generosidad. Así que, como se dice vulgarmente, nos pusimos las botas comienzo cerezas hasta que nos hartamos.

Lo de que hemos repetido la caminata de hace dos años tiene sus matices pues, el haber errado el sentido de la marcha en el inicio, nos obligó a retroceder y desandar el camino durante más de una hora. Con tal motivo, una vez efectuada la parada reglamentaria para reponer fuerzas, decidimos acortar la ruta trazando un nuevo itinerario en línea recta evitando así un largo rodeo. Así lo hicimos pero nos pasamos de la raya y en vez de subir hacia Vilar do Rei bajamos hacia el Miño con lo que de nuevo hubo que desandar un par de kilómetros.

Aun así, con algún chaparrón de por medio, llegamos a las tres al restaurante Campeón, en Beade, en donde nos trataron con cariño. Después, saliendo por el puente que atraviesa el río Avia, seguimos en dirección a Leiro pasando por frondosos bosques y extensos viñedos, ahora de un  verde brillante, mostrando ya sus abigarrados racimos que en un par de meses, tintos o dorados, estarán listos para la vendimia. Ya estamos llegando muy cerca de San Clodio  por la hermosa corredoira que linda con su monumental monasterio y desemboca al cabo de unos cientos de metros en la carretera que nos lleva a Outeiro dos Pazos, en Riobó, punto de inicio y final de nuestra andadura de doy.

En resumen, convertimos la caminata inicial de unos 23 Km. en casi 30, lo cual puso a prueba la juvenil resistencia de estos chicos de Sendereando, su alta moral y su sentido del humor que hicieron de esta caminata una jornada festiva en la que disfrutamos, inasequibles al desaliento, de los hermosos parajes de este concello de Cenlle regado por los ríos Miño y Avia, verdadero jardín vitivinícola de la comarca del Ribeiro.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
28,820 Km. 7 h.  50 min. Media Sol y lluvia 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

Xabier, amigo, caminarás con nosotros

El pasado domingo recibimos la triste noticia de que nuestro amigo y compañero  Xabier había fallecido de manera casi instantánea víctima de un infarto. Ya sabíamos que no iba a venir con nosotros porque había quedado para hacer el Camino de Santiago en bicicleta desde Ribadeo y allí fue donde tubo lugar el desgraciado suceso.

Xabier era grande, fuerte y bonachón y bien querido tanto por el grupo de los sábados como por el de los lunes. Durante todos estos años hemos compartido con él muchas jornadas de senderismo. Él, siempre animoso, no faltaba casi nunca, fueran cuales fueran las circunstancias meteorológicas. Viento y lluvia, calor y sol nunca frenaron su entusiasmo y afición a caminar con sus amigos de Sendereando.

Nosotros seguiremos caminando teniéndolo presente en nuestra memoria como también tenemos al que fue fundador y guía de este grupo, nuestro inolvidable Adrián, fallecido hace cuatro años.  Los dos caminarán con nosotros, seguirán presentes en nuestro recuerdo, los llevaremos en nuestra memoria y en nuestro corazón en todas las rutas que nos quedan por hacer.

En este lunes hemos recorrido una parte de la sierra del Galiñeiro durante 26 Km. saliendo de la aldea de Vilas y rodeando la sierra, descendiendo de los 600 a los 200 m. para volver a al monte Aloia entre pinares y bosques de eucaliptos, por pistas forestales y senderos umbríos refrescados por una suave brisa que atenuaba los rigores de este día junio especialmente caluroso.

Después de reponer fuerzas en el restaurante Aloia, en el parque de su mismo nombre, hemos subido al mirador desde el que se contempla la espléndida panorámica el río Miño a su paso por la ciudad de  Tui y sus aledaños.

Regresamos al lugar de inicio a través de la frondosa arboleda del parque continuando por las pistas forestales que nos llevan a las aldeas de Cerdeira y Prado para rematar en la de Vilas.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
25,660 Km. 7 h. 6 min. Media Soleado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

Pontevedra é boa vila, Vilaboa é Pontevedra

Pontevedra é boa vila
dá de beber a quen pasa
a fonte da Ferrería,
San Bartolomé na plaza.

En este lunes hemos comenzado nuestra andadura en la estación del ferrocarril de esa hermosa ciudad que es Pontevedra. A unos pocos metros de este lugar se encuentra el Albergue de Peregrinos, uno de los mejor dotados del Camino de Santiago, en su versión Vía de la Plata.

Cruzamos en caso urbano en dirección sur hasta alcanzar los aledaños de Lourizán y, ya monte arriba, podemos contemplar la boca de la ría con la isla de Tambo en la costa de Marín y las chimeneas de la fabrica de celulosa casi enfrente.

Entre hermosos bosques de robles y castaños, también de mimosas y abedules, entre pinares y eucaliptos, nos sorprenden las detonaciones que en principio atribuimos a cazadores hasta que nos damos cuenta de que estamos cerca de la base militar General Morillo que alberga la Brilat (Brigada de infantería ligera aerotransportable). Continuamos nuestra ruta adentrándonos en una ancha pista por la que no habíamos caminado ni 200 m. cuando, ante nuestra sorpresa, nos topamos con un grupo de soldados apostados detrás de unas ametralladoras practicando tiro contra unos paneles situados en una explanada en medio del monte.

Como era de esperar, se nos acercó un militar para informarnos de que allí no podíamos estar, que aquello era zona militar y peligroso campo de tiro. Pues, por lo visto, tenía razón pero tuvimos que explicarle de que por allí no se veían indicaciones al respecto ni vallas o verjas que impidiesen el paso.

Nos atendió amablemente y nos permitió seguir nuestro camino rodeando la mencionada base que es cuartel de entrenamiento para soldados de élite que han realizado misiones en los sitios calientes del planeta como Afganistán, Líbano, Serbia y otros.

Qué paradoja, en medio de la paz del monte, encontrarse con semejante instalación donde el rumor de la brisa y los trinos de las aves son secuestrados por las ráfagas del Heckler & Koch AG36, el fusil de asalto reglamentario del ejército español.

Alejándonos lo más rápido posible de la zona militar bajamos hacia Vilaboa, concello vecino de la ciudad pontevedresa en donde nos detenemos para comer y seguir después por carretera hasta el lugar de Alcouce en donde bajamos al río Tomeza, después Gafos, bastante sucio en sus primeros tramos por cuyas riberas, en un hermoso paseo, llegamos hasta el punto de origen de esta caminata.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
26,360 Km. 6 h. 42 min. Media Claros y nubes 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

La batalla de Cacheiras

Corría el año 36 del s. XIX cuando se produjo en Galicia un hecho insólito dado el carácter más bien pacífico de nuestros paisanos y fue, que hartos de aguantar la dictadura del general Narváez,  provocaron su caída y la reacción del nuevo gobierno que consistió en enviar a estas tierras al mariscal de campo De la Concha que se enfrentó con sus tropas a las del general Solís que mandaba las gallegas, mal entrenadas y con poca experiencia militar, por lo que fue derrotado en las inmediaciones de la parroquia de Cacheiras, cerca de Santiago de Compostela. El general Solís y once de sus oficiales fueron fusilados y la rebelión fue liquidada.

Se les conoce como los Mártires de Carral y, para conmemorar aquella gesta, el Concello de Teo tuvo la feliz idea de crear una ruta que comienza en la parroquia de Bamonde y termina en el Cumio de Montouto que es donde tuvo lugar el trágico desenlace.

Nosotros vimos esa ruta en wikiloc  y nos dispusimos a recorrerla con la esperanza de encontrarnos con detalles evocadores de aquella gesta pero, desgraciadamente, lo que nos tocó fue una buena ración de asfalto hasta llegar al mencionado Cumio desde donde se contemplan una especie de enormes verrugas en medio del monte, que emergen del fondo de los pinares en forma de mastodónticas urbanizaciones que imagino son viviendas dormitorio construidas en plena fiebre del ladrillo en la periferia de Santiago.

Más suerte tuvimos por la tarde cuando, después de un magnífico almuerzo en el restaurante Vente Vindo, en Santa Marta, cerca de Ponte Busacos, a un par de kilómetros de allí, nos topamos con la ruta del río Pereiro que, aunque un poco abandonada,es de una belleza rutilante en esta primavera ya avanzada pero aún húmeda que ha cubierto de un  verde explosivo los campos que bordean la ribera del río cuyas hiervas y flores han crecido de tal manera que hay tramos en los que el paso se hacía un  tanto penoso.

El suelo mantiene todavía la humedad de las recientes lluvias y es frecuente enterrar las botas en sitios enlodados, pero todo eso queda compensado con la radiante hermosura de los árboles y plantas del bosque de ribera con deliciosos parajes como la fervenza de Roelle.

Siempre siguiendo la margen izquierda del río llegamos a la carretera que nos lleva al lugar de Lamas y poco después a la iglesia parroquial de Santa María de Bamonde, inicio y final de la ruta de este lunes.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
26,000 Km. 7 h. 22 min. Media Soleado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.