Entre fervenzas

A poco más de dos kilómetros del punto de partida de la caminata de este lunes se encuentra la Fervenza do Inferniño, en un escondido paraje de asombrosa belleza modelado por O Regato dos Fungos que se desploma sobre las oscuras rocas dando la impresión de que brillantes hilos de plata se derraman sobre una hermosa y negra cabellera.

El Fungos continúa durante unos cientos de metros monte abajo,  casi oculto en su estrechez, para entregar sus aguas al río Ulla, uno de los grandes de Galicia, por cuyas orillas discurre la mayor parte de nuestra andadura.

Es un paseo por un escenario maravilloso en el que la madre naturaleza no repara en gastos para ofrecer al caminante toda su hermosura en esta esplendorosa mañana otoñal.

Fluye el Ulla majestuoso, plácido en unos tramos, rugiente en otros, escoltado siempre por la frondosa arboleda que se alza en sus riberas engalanada por los ocres, amarillos, verdes de sus altas copas que se pierden en el azul de cielo.

Bajo nuestros pies cruje en mínimos estallidos la hojarasca que tapiza el sendero que paralelo al río se alarga, ya en ondulados badenes, a veces en abruptos desniveles, pero siempre en medio de este fascinante entorno en el que todo es naturaleza hasta llegar a la otra fervenza, la de O Salto das Pombas, en el río das Lañas.

Ésta no es como la de las blancas hebras sobre la melena oscura que vimos en O Regato do Fungos. O Salto das Pombas lo forman las aguas del río das Lañas que se precipitan en hirviente espuma  por su accidentado cauce hasta caer en un chorro de furia y espuma sobre las tranquilas aguas que fluyen al fondo de la sima.

A partir de ahí quedan atrás ríos y fervenzas para salir a la carretera que, entre pinares, nos lleva hasta el lugar de O Castillón, vecino de de O Arroeiro, principio y final de esta gozosa y bonita caminata.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
19,180 Km. 5 h. 16 min. Media Soleado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

El bosque enmarañado

Hasta el Alto de San Cibrán todo fue bien o casi bien.

El inicio fue un tanto confuso, pues habiendo partido del Centro Cultural de Guláns (Ponteareas), nos vimos en la necesidad de volver sobre nuestro pasos porque el camino no llevaba a ninguna parte, así que abandonamos la ruta prevista y regresamos a la  la carretera  retomando el sendero un pco más adelante.

El camino alterna tramos de asfalto con rústicos senderos entre fincas, pinares y alguna carballeira pasando por pequeños núcleos rurales como o Souto, O Barreiro y O Salgueiral entre otros hasta llegar a la zona montañosa de Os Chans en cuyas estribaciones se encuentra un vértice geodésico con caseta de vigilancia en donde hacemos un alto para descansar, tomar un breve refrigerio y contemplar la espléndida panorámica sobre el valle en esta mañana soleada para  seguir por una larga pista forestal hasta la aldea de Couso.

Ya en continua ascensión nos encaminamos hacia el Alto de San Cibrán, una elevación de 430 m. en la que destacan una cruz monumental dominando la vaguada y la ermita del santo rodeada de grandes rocas a una de las cuales dice la tradición que se subió el Apóstol Santiago para predicar.

A partir de ahí comienza la larga bajada al valle que, al cabo de un par de kilómetros, nos introduce en una maraña casi impenetrable de  zarzas y maleza que a duras penas somos capaces de atravesar convirtiendo ese corto tramo en una travesía de marcha lenta y difícil que alarga duración de la caminata como si hubiésemos andado varios kilómetros en vez de unos cientos de metros.

De nuevo en terreno transitable que no fácil seguimos ruta por el monte hasta dar con el tramo de carretera que nos conduce al Centro Cultural de Guláns, inicio y final de la caminata de este lunes.

Rematamos la jornada en el restaurante Casa Rivero, Bugarín, Ponteareas, viejo conocido de estos senderistas desde su anterior ubicación en Mondariz Balneario. Arroz con  marisco,  sargo a la plancha, entre otras delicias gastronómicas  componen el esmerado menu del día.

Todo regado  con vinos albariño y rioja, obsequio del cumpleañero Moisés con  el que todos brindamos deseándole salud y fuerza durante muchos años.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
21,070 Km. 6 h. 33 min. Media Soleado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

Una al santo y otra al diablo

En una de las hondonadas de la Sierra de Arga, en el lugar de Arga de Baixo, se encuentra el monasterio de Sâo Joâo de Arga.

Según informa Teresalaloba fué fundado en el año 661 por San Fructuoso, obispo de Braga y restaurado en la Edad Media por los monjes benedictinos que permanecieron allí hasta el siglo XIII.

En el interior de su capilla de trazo barroco, originalmente románica, hay una imagen de S. Miguel guerreando con un demonio dos veces mayor que él y otra de S. Aginha, un bandido del siglo XVIII, que después de llevar el terror a la zona, se redimió…..aunque el centro de atención de este santuario es la imagen de S. João Baptista que lo preside.

En este santuario se celebra una romería el 28 y 29 de Agosto con su noche incluida y a la que muchos suben a pie. Es de las más populares de todo el norte portugués. Las celdas, construidas en el s. XVIII, funcionan como albergue de romeros y peregrinos.  Es una de las romerías más antiguas y tradicionales da región do Minho. Cumpliendo con la tradición, los peregrinos y visitantes, después de la subida de la montaña y llegados al Monasterio, dan tres vueltas a la capilla, y le entregan unha smola o santo … y otra al diablo ….

Ese santuario era el principal objetivo de nuestra caminata así que, partiendo de Montaria, una freguesía portuguesa del concello de Viana do Castelo, encaminamos nuestros pasos hacia la ermita de Nª Sª do Socorro y de allí al hermoso paraje de Pozo Negro, una atractiva cascada en el río Âncora, para continuar por una larga levada que nos lleva a la extensa área recreativa de donde parte el sendero de Porta do Sol que discurre por las márgenes de un  alborotado Âncora del cual nos desviamos en el lugar en el que su curso se pone difícil se seguir.

A partir de ahí la senda se mete en plena sierra, unas veces por estrechos carreiriños hollados por los garranos que pastan pacíficamente en sus laderas, otras por caminos empedrados o pistas entre los restos del monte quemado por recientes incendios.

No podía faltar el inevitable parque eólico blandiendo sus inmensas aspas sobre las chairas que se extienden por lo alto con la silueta a lo lejos de la ermita de Nª Sª do Miño. Ya en claro descenso hacia el valle se contemplan las tierras del Miño, Caminha, Valença y Viana en el horizonte.

Ya se divisan en la cercanía la iglesia y las casas de Montaria en cuyo Café Restaurante Serra D´Arga damos cuenta del plato emblema de la zona que es el cabrito que los doce caminantes de este lunes  disfrutamos entre alegres chascarrillos, algunas risas y divertido ambiente como remate de esta espléndida jornada por estos hermosos parajes de A Serra D´Arga.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
20,640 Km. 6 h.19min. Media Soleado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

La sangre de Gerión

Hércules, el gran héroe de la mitología griega, hoy diríamos superhéroe, es conocido sobretodo por los doce trabajos que le impuso Eristeo como penitencia por haber dado muerte a su mujer, a sus hijos y a dos de sus sobrinos.

En el trabajo número 10 le robó a Gerión sus vacas rojas y sus bueyes. Éste lo buscó para vengarse pero el superhéroe le lanzó una flecha mojada en la ponzoña de la Hidra y acabó con él. Gerión cayó al suelo y de la sangre que manaba de su herida nació un madroño.

Ahora, en otoño, que es cuando madura, luce un color rojo intenso que brilla entre el verde y blanco de sus hojas y flores o sobre la tierra oscura de los senderos.

La ruta de este lunes ha discurrido por el municipio de San Cibrao das Viñas que más bien debería llamarse San Cibrao dos Érvedos por la cantidad de estos árboles que pueblan la zona de A Boutureira, un espacio forestal alrededor del cual el concello ha diseñado tres rutas  en las que se encuentran muiños, cruceiros, pazos e iglesias que alternan con las carballeiras, regatos y brañas que conforman el acerbo etnológico y forestal de este territorio.

Es un paseo delicioso y cómodo,  con poco asfalto, con suaves cuestas y umbríos caminos por los que disfrutamos del placer de senderear sin apenas esfuerzo.

Como la ruta no ha sido larga, terminamos a hora temprana por lo que llegamos con tiempo de sobra al restaurante O Chicote en A Valenzá, perteneciente al vecino municipio de Barbadás, en donde, ya sin las restricciones que imponía hasta ahora la pandemia, nos sentamos todos en la misma mesa para dar cuenta del menú del día: filetes, caldo, ensaladilla rusa, tarta de queso, helado, etc.

Después de larga y relajada tertulia abandonamos el sitio, bien descansados, con la imagen de los rojos frutos que nos recuerdan al infeliz Geríón vencido por el mitológico superhéroe.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
16,970 Km. 4 h. 46min. Baja Nieblas y nubes

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

El arriero va…

Y prendido a la magia de los caminos
El arriero va, el arriero va.

Esos versos son de Héctor Roberto Chavero más conocido por Atahualpa Yupanki, el inolvidable cantautor argentino que dedicó una de sus más famosas composiciones a los arrieros de su tierra.

Los llanos de la pampa poco tienen que ver con los montes y carballeiras por donde discurrían  los caminos por los que los arrieros transportaban sus mercancías entre la meseta y  la tierras del norte pero ambos, los de allá y los de acá, iban prendidos de la magia de los caminos, como dice Yupanki.

Una magia que también ha prendido en nosotros, los senderistas de Los Lunes al Sol, cuando recorremos los mismos senderos que los arrieros maragatos con sus reatas de mulas. Del norte llevaban pescado en salazón y carbón y del sur traían embutidos y productos de secano.

Lo hacían por necesidad para ganarse el sustento. Nosotros lo hacemos por placer, para disfrutar de los preciosos parajes por los que caminaban, a su paso por los montes, ríos y regatos de la tierra gallega. Pero tal placer y tal gozo no exime del esfuerzo, la resistencia, el ánimo y la energía que estos andariegos despliegan mientras reviven las duras jornadas de aquellos caminantes.

Partiendo del Parque Etnográfico del Arenteiro cuando aún el día comienza a clarear, abordamos la orilla derecha el río sorteando las grandes rocas y enrevesadas pasarelas que nos conducen al camino que lleva a Ponteriza cuyo puente medieval vadeamos para seguir ruta hasta Aldea de Abaixo que es en donde enlaza con O Camiño dos Arrieiros que, inaugurado en el 2009, recupera muchos de los elementos pertenecientes a la riqueza patrimonial y etnográfica de los pueblos por los que discurre, desde manantiales, puentes y lavaderos hasta regadíos, pasando por pequeñas poblaciones A Fraga, Veiga, la aldea abandonada de Sona, Refoxo y Portavia, discurriendo en grandes tramos paralelo a O Regato do Varón, entre frondosas carballeiras, viejas pontellas, fincas de labor y viñedos.

Llegados a la iglesia de Mesego nos desviamos del sendero para regresar al Parque del Arenteiro .en cuyo

Allí se encuentra el restaurante A Maquía con cuyo menú, cuyo plato fuerte es el pollo frito, reponemos fuerzas y comentamos las incidencias de la jornada la cual rematamos con un paseo a la Pena dos Namorados, un cerro de casi 400 m. de altitud coronado por dos grandes piedras que al parecer representan una pareja de enamorados. Hay que echarle un poco de imaginación.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
18,870 Km. 5 h. 51min. Media Nubes y claros

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.