De playas, caminantes y danzantes

Otro lunes más madrugamos para ir al encuentro de un grupo de amigos, con el que haremos la mejor “terapia” para llevar a la práctica eso que los expertos llaman ahora “Envejecimiento Activo”.

Los retos del camino, una vez superados, ayudan a mantener nuestra autoestima. El ejercicio físico y el contacto con la naturaleza hacen aumentar nuestros niveles de serotonina. Se producen así sensaciones placenteras, de bienestar, relajación y concentración. Los últimos estudios afirman que el ejercicio no solo mantiene en forma nuestro cuerpo sino también nuestra mente.

Este lunes nuestra ruta se inicia en Bon de Arriba. Dejando los coches próximos a la Ermita de Santo Amedio, nos dirigimos hacia Bon de Abaixo entre construcciones rurales y vegetación para dirigirnos a Cabo Udra.

En el cruce de bajada a la playa de Ancoradouro tomamos conciencia de la belleza de un día primaveral a pesar de estar a mediados de enero. El cielo totalmente limpio, el blanco de la arena y el azul del mar, es la píldora perfecta para aumentar nuestra serotonina.

Nos dirigimos al interior de la Ría de Aldán por el camino que bordea la costa norte donde la comunidad de montes de Beluso recuperó un humedal que se encontraba totalmente degradado. En la actualidad cuenta con un nacimiento de agua en su parte superior, presencia de helechos, sauces y fauna propia de este tipo de terrenos.

Con una magnifica visión de la isla de Ons llegamos a la a la playa de Lagos, a partir de ahí un collar de playas recorre el litoral de la ría, la siguiente Bon donde hacemos el descanso para reponer fuerzas. Reventons, Reventón, Lagoelas y la Das Margaridas, son pequeñas playas, refugio de nudistas en verano que sólo son accesibles a pie.La marea está alta y nos obliga a poner a prueba nuestra pericia en los pequeños acantilados. Atravesamos el arenal de la desierta playa de Menduiña.

El sol a esas horas ilumina la costa sur de la ría dejando ante nosotros una perfecta postal de turquesas y verdes.

Más playas: Sartaxens, Fancón, Franco, Areacova y a Cova da Balea llevan nuestros pasos al puerto de Aldán. En una de estas playas un pino extiende sus ramas sobre la arena, uno del grupo no se lo piensa, de un salto se agarra a sus ramas y se columpia tan feliz como un niño.

Hoy en esta localidad se celebra la festividad de San Sebastián y en honor al santo se realiza una ancestral danza que data de 1678. Danza realizada por cinco damas jóvenes, diez galanes y un guía.

Como estaba previsto, puesto que este era uno de los objetivos de nuestra caminata, sonaban las campanas y las gaitas cuando según dice el Faro de Vigo “Por el Torreiro subían 14 senderistas de Vigo… marcando una puntualidad casi británica para llegar a la salida del santo en procesión…. El cura ya con los danzantes preparados, pedía un hombre para portar el santo. Uno de los senderistas, animado por el grupo, no dudó en atender la llamada del párroco”. El atrio estaba a rebosar pero no había muchos voluntarios que se peleasen por portar al santo.

Apurados ya por la hora: dos kilómetros nos separan de la Tapería a Eira, retomamos la marcha. Catorce senderistas, más tres que hoy no caminaron pero no quisieron perder la ocasión de ver al santo. Un menú del día correcto y un buen Ribera del Duero invitación de Cristina que cumplió años hace unos días. A los postres dimos cuenta de las tradicionales rosquillas que alguno del grupo había comprado en la fiesta y de una rica mermelada de madroño confeccionada con frutos recolectados en una de las rutas de otoño por las tierras de Ourense.

Cuatro kilómetros de subida nos separa del punto de inicio. Somos un grupo entradito en años pero seguro que subiendo cuestas dejaríamos sin resuello a muchos jovenzuelos de instituto.

Hoy un tiempo inmejorable para andar, disfrutamos como siempre, además algunos vimos por primera vez la danza de San Sebastián. ¿Qué más se puede pedir?

Texto de Carmen CB

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
20,560 Km. 6 h. 16 min. Baja Soleado 

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De nobles y castreños por tierras del Tea

A quien madruga la naturaleza le regala espléndidos amaneceres. Con una gama de grises y rosas en el cielo iniciamos la ruta.

Al pie de la fortaleza donde un día paseó Pedro Madruga o Doña Urraca dejamos nuestros coches. Rodeamos el Castillo de Villasobroso empezado a construir en el siglo IX e iniciamos la ascensión entre bosques. Una mañana fría en la que se agradece entrar en calor a base de patear.

En una curva del camino el paraje cambia, bancales de nueva construcción dan un aspecto terroso al hasta ahora verde paisaje. Atravesamos una plantación reciente. Una gran extensión de viñedos cubre una loma de la colina orientada al sur.

Continua nuestro camino subiendo y bajando, hasta el monte de A Picaraña a 358m. de altitud. Desde allí contemplamos, como en otros tiempos Pedro Madruga, el Valle del Tea.

Desde esa altitud la panorámica envuelta en niebla es atravesada por ligeros rayos de sol, y podemos ver toda la comarca del Condado. Unos pasos más allá del área de descanso, una cruz de piedra sobre grandes penedos.

En A Picaraña se construyó en 1907 una capilla un tanto atípica para el paisaje gallego. Capilla blanca, circular y abierta, cuya parte posterior en piedra, se mimetiza con el paisaje pareciendo un penedo más.

Iniciamos la bajada, encontrándonos con un tramo dificultoso por el desnivel a salvar y lo inestable del removido terreno. Ponemos rumbo hacia uno de los enclaves de más interés histórico del Ayuntamiento de Ponteareas: el Castro de Troña, de planta oval. Bien de Interés Cultural desde 2009. Situado en el monte llamado Doce Nome de Xesús a 280 m de altitud. Observamos su foso y las múltiples construcciones de planta circular, oval y cuadrada.

En la ermita que existe en la parte alta del Castro, los esqueletos de dos majestuosos robles quemados en su interior, hicieron las delicias de algunos que los convirtieron en improvisado photocall. Otros divagaban sobre que los habrá dejado en tal estado.

Al fin llegamos al paseo del río Tea. Allí vemos un recuerdo del pasado suntuoso de este ayuntamiento de Mondariz Balneario.

La fuente de Troncoso, un edificio con bonita escalinata doble abandonada hoy, cierres y pasamanos forjados en hierro deteriorados, dan cuenta del paso del tiempo. Llegamos al restaurante Casa Rivero, donde nos esperaba nuestro amigo José, para festejar con nosotros su cumpleaños. Hoy no hizo ruta, no por falta de ganas sino por prescripción médica.

Un rico, elaborado y bien presentado menú, un buen Rioja y espumoso gallego invitación de José, dejaron satisfechos a los caminantes.

La sobremesa se alargó. Se homenajeó con una gran medalla de “oro” a Elvira, como ganadora con 1.814 kilómetros del año 2019. La emoción no la dejó articular palabra.

Quedaban por delante casi 6 km. hasta llegar al punto de salida. En ausencia del “Jefe”, los caminantes hicieron un poco de trampa atajando por miedo a que les sorprendiera la oscuridad.

Un día perfecto, caminar en buena compañía, como muchos otros de los que se disfrutan en Sendereando.

Texto de Carmen Cochón.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
23,990 Km. 7 h. 24 min. Media Nublado

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Los números del 2019

De los cuarenta parriba no te mojes la barriga” dice un viejo refrán que aconsejaba que, llegados a cierta edad, debemos ser prudentes y llevar una vida de calma y tranquilidad.

Pero eso no va con los senderistas de la Caminata sabatina y de Los lunes al Sol cuya mayoría pasa de los sesenta y caminan sábados y lunes por los montes y valles de nuestra tierra gallega haciendo honor a otro refrán más acorde con su afición a senderear, aquel que dice: “Poca cama, poco plato y mucha suela de zapato“.

Y de eso queremos dar fe con los números del 2019 que acaba de expirar en la confianza de que en este 2020 repetiremos y aún superaremos estos datos que son el reflejo estadístico de tantas caminatas en las que hemos disfrutado de los atractivos que nos ofrece la naturaleza en los hermosos parajes que forman parte de esta hermosa tierra nuestra y del privilegio que supone contar con la amistad y compañía de los esforzados andarines que semana a semana compartimos esta sana afición de la bota y el bastón.

¡Buen camino, como dicen los peregrinos, y mucho ánimo para este año que comienza!



 

La Caminata Sabatina

 

Los lunes al sol

Por el ancho Miño

Con la llegada de la electricidad las empresas del ramo se apresuraron a sacar partido de los ríos grandes y pequeños para producir energía instalando centrales allí donde había una corriente de agua aprovechable hasta tal punto que raro era el río, por modesto que fuera, que se libraba de su intervención sobre todo en nuestra tierra gallega, el país de mil ríos que decía Álvaro Cunqueiro.

Con el paso del tiempo muchas de aquellas mini centrales fueron desapareciendo absorbidas por las grandes compañías. Aún hoy existen más de las que debiera con presas que interrumpen la corriente de pequeños ríos reduciendo su caudal en ciertos tramos en perjuicio de otrora bellísimos parajes como sucede en Ézaro, la famosa cascada que cae en el mar y que a causa de la central que allí se instaló ve mermado su caudal y afeada su hermosa estampa con el feo edificio que construyeron en su base.

En el río Miño, el padre de los ríos gallegos que con sus 317 Km. de curso es el más grande de Galicia hay instaladas varias presas de gran tamaño destacando entre ellas la de Frieira en cuya orilla izquierda se encuentra la villa de Cortegada.

Aquí el río adquiere una anchura considerable ya que la presa ha subido el nivel de las aguas inundando ambas orillas cargándose aldeas enteras como A Barca,  lugar de gran valor etnográfico antes de los sesenta que fue en su día un gran centro de comunicaciones por donde transcurría el “camino real a Castilla” y donde cruzaban el Miño las barcas para transporte de personas y mercancías (de ahí el nombre de la aldea).

También provocó la desaparición de las especies piscícolas  propias del Miño como truchas y salmones y dejó sin servicio el antiguo balneario de estilo modernista construido en 1937.

A cambio de todo eso la central produce un montón de kilowatios y nos ha dejado un paisaje que a su paso por Cortegada recuerda el de los grandes  ríos de la Amazonia pero  en este caso de aguas mansas, casi quietas, que reflejan el azul del cielo como un enorme espejo por cuyos bordes transcurre la mayor parte de nuestra ruta.

Iniciamos la caminata en Vilanova da Barca siguiendo hacia el oeste por el lugar de Casaldalvaro, siempre monte arriba, por pistas forestales hasta dar con la iglesia barroca de  San Benito de O Rabiño,  santo milagrero famoso en la comarca.

Pasado San Benito dejamos el monte y llegamos a O Vao, otra pequeña aldea cercana a las orillas del embalse por donde serpentea un largo y hermoso sendero bajo la frondosa arboleda de ribera en este tiempo de invierno despojada de su verde ropaje.

Las tranquilas aguas de la presa que se entreven a través de la fronda acompañan al caminante durante todo el tiempo mientras sube y baja por el largo tobogán que forman en el monte continuas subidas y bajadas de escasa pendiente y frecuentemente dotadas de escaleras y pasarelas.

Nos topamos en medio de la floresta con la aldea abandonada de A Barca citada más arriba. Paredes y balaustradas de las antiguas construcciones dan fe de la importancia del lugar  de gran actividad mercantil y social en  tiempos pasados.

Unos pocos kilómetros más y abandonamos la ribera para ascender por la empinada cuesta que nos lleva al centro de la villa en donde nos espera el Café Bulevar, viejo conocido de los andarines de los Lunes al Sol.

Allí reponemos fuerzas con una austera colación a base de sopa y pollo con patatas para bajar de nuevo al río hasta el lugar en donde se yergue el antiguo balneario en cuyas cercanías se encuentra el mirador de Coto da Pena una estratégica atalaya desde donde se contempla una hermosa panorámica del ancho río.

Un poco más de camino monte arriba y no tardamos en llegar a Vilanova da Barca, inicio y fin de la caminata de este último lunes de 2019.

Expresamos desde aquí nuestros más fervientes deseos de un venturoso 2020 para todos los seguidores de Sendereando.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
19,610 Km. 6 h. 13 min. Media Niebla-Sol

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Por tierras del Patrón

Cuenta la leyenda que cuando la barca que transportaba los restos de Santiago el Mayor llegó a Iria Flavia  encalló en un “pedrón” a las orillas del río Sar, un miliario pétreo de origen romano después dedicado a Neptuno.

 Amarraron la embarcación  a aquella piedra que dio origen al topónimo con el que todos conocemos la famosa villa coruñesa. El “Pedrón de Padrón” le llaman algunos y también podría decirse el “Pedrón del Patrón”, del Patrón Santiago, Patrón de las Españas como canta el himno del Apóstol cuando vuela el botafumeiro frente al altar mayor de la catedral.

Por las tierras del Patrón y del Pedrón discurrió la caminata de este lunes iniciada en la Aldea de Extramundi de Abaixo para continuar por Iria Flavia cruzando el puente sobre el río Sar.

Desde allí nos adentramos en los montes de Lapido subiendo hasta la cima del San Xoan, el pico más alto de estas latitudes.

A Partir de ahí  todo es bajar. Aunque desde las alturas se puede contemplar una hermosa panorámica del valle con los ríos Sar y Ulla regando las tierras padronesas, no era el caso en esta mañana en la que la niebla apenas si dejaba traslucir una borrosa imagen del valle y aún más cuando la lluvia se apoderó del paisaje sin abandonarnos en toda la mañana.

Mucho monte pelado y poco bosque hasta que llegamos al lugar de A Matanza en donde se encuentra la fue la casa de Rosalía de Castro, cerca ya de la villa en cuyo casco urbano se halla el restaurante O Alpendre cuyo menú del día a base de guisantes con jamón y merluza a la plancha, entre otras opciones, degustamos con fruición.

Cae un fino orballo cuando abandonamos el mesón y nos dirigimos al Paseo del Espolón en donde hacemos la foto de familia para seguir por la larguísima escalinata que nos lleva hasta la capilla de O Santiaguiño y desde allí, entre frondosos  pinares, regresamos al lugar de Pazos en Extramundi de Abaixo, inicio y fin de la caminata de este lunes.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
20,430 Km. 6 h. 20 min. Media Nubes y lluvia 

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