La floración en España

Un seguidora de Sendereando ha tenido la gentileza de darnos a conocer un interesante y precioso portal sobre la floración en nuestro país.

Como se dice en su introducción:

Con los primeros rayos de sol y la primavera, llega la floración de los frutales y otras especies. Acércate y observa las flores que adornan de mil colores los campos de nuestro país ¡No te pierdas este espectáculo de la naturaleza!

Podéis verlo en http://www.toprural.com/info/floracion.

Los números de 2016

Se acaba el 2016 y es hora de hacer números. Los números tienen fama de ser fríos y parece que solamente las letras son las adecuadas para contar historias pero detrás de los gráficos y las cifras que se exponen a continuación hay mucho que contar.

Ellos son la expresión de muchas experiencias siempre estupendas, de los repetidos esfuerzos para salvar las dificultades que presenta el camino que son la sal de nuestro contento cuando alcanzamos aquella cima o rematamos una larga jornada.

Con estos números van los nombres de los esforzados y entusiastas caminantes de Sendereando, los de La caminata sabatina y los de Los lunes al sol y los nombres de las rutas que nos recuerdan los preciosos paisajes con que nos premia el hermoso solar por el que discurren nuestras andanzas.

La Caminata sabatina

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Aunque a lo largo del año han sido casi cuarenta los que han participado en alguna ruta solo los más constantes aparecen en el gráfico pues la pirámide no da para más. Todos han sido bienvenidos y a todos esperamos en el próximo año.

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Los Lunes al sol

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Los componentes de Los Lunes al sol son gente veterana, casi todos jubilados, de edad provecta pero con energía y ánimos suficientes para caminar durante todo el día desde tempranas horas hasta que se pone el sol, codiciosos de la hermosura que nos ofrecen los incomparables parajes de nuestra tierra.

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Valga navideño

O carballo das cen polas
ten a follas reviradas
que llas revirou o vento
unha mañá de xiada.

Desde que se terminó el verano y ya a las puertas del invierno este lunes fue el primer día en el que nos topamos con los campos cubiertos de escarcha y una temperatura que rondaba los cero grados.  Unha mañá de xiada…

En este tiempo frío de amaneceres tardíos,  la mañana se despereza con lentitud, los campos están cubiertos con la blanca pátina que forma la helada y así se mantienen hasta bien entrado el día. También en  los caminos, en sus tramos umbríos, se forman capas de hielo  con el consiguiente riesgo de pegarse un resbalón. Pero tiene su encanto ver el campo así.

Iniciamos la ruta en el Belén Artesanal de Valga, con el objetivo de visitarlo al rematar la jornada. Salimos del casco urbano y nos dirigimos a la iglesia de Santa María de Sanza, un  espléndido ejemplar  del románico rural.  Enlazamos después con el tramo del Camino de Santiago para llegar a la capilla de Nª Sª da Saúde levantada en honor de los soldados gallegos que lucharon contra las tropas napoleónicas. Desde allí a las Fervenzas de Pedrafita o Raxoi sólo queda una  carreiriña de can.

Esta fervenza se encuentra en un lugar de portentosa belleza y consta de varias cascadas que desde lo alto van descendiendo hasta el río Valga que junto con O Rego de Ferreño dan forma a tan extraordinario espectáculo y eso que en este tiempo de escasas lluvias no se muestra en todo su esplendor. Un larga pasarela de madera permite al caminante recorrer el tramo del río hasta el inicio se la cascada.

Abandonamos tan idílico paraje para dirigirnos a Os Martores, una pequeña aldea en donde nos sorprende la presencia de un gran cochino pendiente de la viga del cobertizo ya preparado después de la matanza. Mantenemos una corta conversación con los dueños de ese almacén de comida que es tan robusto animal que los proveerá durante gran parte del año de chorizos, chicharrones, costilletas y jamones entre otras delicias de las que se obtienen del porcino sujeto.

Pasadas las localidades de Laceiras y Cedelo, entramos de nuevo en Valga por la parte del Concello en cuyos aledaños se encuentra el parque presidido por la efigie de La Bella Otero,  estrella rutilante de la Belle Epoque, nacida en esta localidad.

Llega la hora de la pitanza en casa Couceiro desde donde nos desplazamos dando un rodeo por el río hasta la casa que alberga el Belén Artesanal en Movimiento de Valga mencionado más arriba.  Es el más grande de Galicia con más de tres mil piezas representando numerosas escenas de la vida rural y también acontecimientos de actualidad.

En realidad de lo que se entiende por Belén hay muy poco, apenas el establo y unos pastores, pero el resto es una exposición de los más variados escenarios tanto de la vida política como social y costumbrista. Como dice su título es muy artesanal. No tardará en aparecer algo similar pero basado en las modernas tecnologías sustituyendo los viejos artilugios por figuras robotizadas impresas en 3D.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
24,230 Km. 6 h. 23 min. Media Despejado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

Ajuar del senderista

Los orígenes de Sendereando como grupo de caminantes se remontan a más allá de los años ochenta del siglo pasado habiendo pasado por sus filas cientos de aficionados a este sano y gratificante ejercicio de patear valles y montañas. Algunos, pocos, aún venimos de aquellos tiempos y somos los más veteranos pero hay cientos que nos han acompañado en diversas etapas permaneciendo un período con nosotros y abandonando al cabo de un tiempo por las más diversas razones pero el grupo se mantiene siempre vivo regenerándose, reinventándose a si mismo continuamente.

Ocurre con frecuencia que los que se apuntan por vez primera a esta grata experiencia se admiran al ver cómo los más veteranos van equipados. Gorros, botas, parkas, camisetas. bastones, polainas, pantalones… Es que, advierten los más experimentados, senderear no es simplemente pasear. “Oh sí, yo camino bastante, 6 o 7 Km. todos los días por las calles tal y cual”.  Eso es pasear y para ello no hace falta ningún equipo especial. Pero cuando te enfrentas a caminos pedregosos, al calor, a la lluvia y a los temporales,  si no vas bien equipado el placer de caminar puede convertirse en una tortura.

Así que respondiendo a las preocupaciones de muchos de los que empiezan y preguntas que nos llegan a Sendereando ahí van unas cuantas sugerencias. Comenzamos por la cabeza y acabaremos por los pies.

Una visera ligera y repelente al agua no vendrá mal para protegerse del sol y del viento. Si hace frío las hay con orejeras y se ahorra uno las  bragas que son esa especie de bufandas cortas que protegen la cabeza el cuello y la boca. Si hace calor, el que esto suscribe mete un pañal por debajo de la gorra, de aquellos que se usaban antes de que aparecieran los modernos acolchados. Estos, que solo se encuentran en Portugal, están hechos  una tela muy absorbente  que se queda con todo el sudor que se produce en la largas caminatas al sol.

Si continuamos hacia abajo nos encontramos con la ropa de protección interior y exterior. Camisetas térmicas, polos transpirables, técnicos, de muchos y tipos y modelos. En cuento a lo externo la cosa es más complicada, sobre todo cuando llueve. Deben ser prendas ligeras porque, aunque al comienzo de la jornada puede hacer frío, a medida que el cuerpo va produciendo calorías la ropa comienza a sobrar. Hay que seguir el sistema cebolla, de capas. Mejor será vestir varias prendas ligeras que una sola e ir desprendiéndose de ellas gradualmente como si fueran las capas del mencionado tubérculo.

El mayor problema con las prendas de abrigo es la lluvia. Capas, parkas y chubasqueros los hay de mil modelos y calidades. Las prendas que tienen membranas microporosas que dejan pasar las moléculas de aire pero no las de agua según dicen los fabricantes además de ser muy caras acaban cogiendo un peso exagerado al mojarse aunque, eso sí, pueden resistir una columna de agua de 20.000m mm. y son bastante transpirables. Las capas y chubasqueros no pasan de los 2.000 mm. y producen bastante condensación en el interior por lo que se recomienda que sean de abertura frontal para ventilar cuando no llueve. En mi opinión lo mejor en tiempo de lluvia, si no hace mucho viento, es una de estas capas y un paraguas y llevar en la mochila un repuesto de la ropa interior.

Seguimos bajando y llegamos a los pantalones. Un poco más de lo mismo. Para tiempo de lluvia los hay muy caros con revestimientos interiores que los hacen muy pesados.  Los  de plástico impermeables para llevar por encima de los corrientes son muy incómodos.  Un seguidor de Sendereando que entiende de esto me recomendó unos pantalones especiales para senderismo, que aunque no son impermeables sí son bastantes resistentes al agua y transpiran al mismo tiempo. En tiempos de lluvia con estos y unas polainas, además del paraguas, va uno perfectamente.

Y por fin quedan las botas. Marcas y modelos hay un montón. Como con frecuencia pisamos sobre terrenos irregulares y llenos de piedras, es necesario que el piso sea moderamente duro y poco resbaladizo. El cuerpo de la bota debe ser semirígido y con membrana impermeabilizante  y transpirante. De esos también hay a mazo en el mercado. El caso es acertar con el modelo adecuado. Hay a quien le duran años y a quien le entra agua a los dos meses. De todas maneras es recomendable llevar siempre un par de calcetines de repuesto.

Otro día nos meteremos con los pertrechos tales como la mochila, bastones  y otros accesorios.

 

 

 

 

Montes de Cuntis

A esta alturas del otoño, con el invierno a la puerta, los días son cada vez más cortos y a las mañanas les cuesta despertar envueltas en la larga noche que se abre a la luz del día en el tardío amanecer obligando a estos caminantes a comenzar su jornada casi a oscuras. Pero vale la pena disfrutarla  en un día como el de este lunes  en el que comenzamos la caminata cuando sopla una fresca brisa que ronda los cinco grados, todos bien tapaditos, hasta que el sol comienza brillar tras los eucaliptos y a media mañana es un disco radiante y cegador cuyos rayos aprovechan  los chicos de Sendereando para, abriendo sus manos, absorber la vitamina D que emana de su luz.

La caminata se inicia en el lugar de Caeiro, al norte de la villa de Cuntis y discurre casi en su totalidad por bosques de pinos, eucaliptos, castaños y carballos sin tocar ningún lugar habitado a excepción de la capital del municipio y sus aledaños.

Pasamos por los Regos da Bandeira y Campo que aún bajan con escaso caudal para encontrarnos, ya muy cerca de Cuntis, con el río  Da Patela y más abajo el río Gallo con caudal más abundante.  Llegados a los alrededores de la villa, subimos al monte Maráns en cuyo parque se eleva el monumento al sagrado Corazón, muy milagreiro, según relata una devota que merodeaba por allí.

Es una gran efigie obra del cambadés Francisco Asorey que domina el parque de Maráns, al cual se accede por una solemne escalinata y desde donde se contempla una amplia panorámica de la villa.

Nos detenemos en la Parrillada Foxos, en las afueras. Allí damos cuenta del menú del día, un comer pasable, sin pena ni gloria pero que es siempre un agradable momento de descanso y animada conversación antes de reemprender la marcha que, que pasando por el centro urbano  entre su gran balneario y la hermosa iglesia de Santa María, nos lleva a Castrolandín, un poblado de la edad del hierro, descubierto en el 2004, que se encuentra en una pequeña colina a  poco más de un kilómetro de la villa termal.

Bajando de Caastrolandín entramos de nuevo en la floresta y otra vez entre pinares y carballeiras recorremos los pocos kilómetros que nos separan del sitio en el que iniciamos y rematamos nuestra caminata.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
24,220 Km. 6 h. 48 min. Fácil Despejado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.