A Poza do Piñeiro

A casi 800 m. de altitud, perdida en las estribaciones de A Serra do Suído, en el pontevedrés municipio de Covelo, se encuentra la parroquia de Piñeiro.

Se trata de un conjunto de casas esparcidas en la ladera del monte en cuya cima se eleva la ermita de Nª Sª da Guía.

La ruta de este lunes se inicia en el parque que alberga la Casa Cultural, desde donde parte la senda que sube a la ermita.

Nuestro objetivo es visitar O Pozo Piñeiro o Poza do Piñeiro que es un embalse construido por los vecinos en las primeras décadas del siglo pasado para abastecer de agua a la citada parroquia.

Para llegar hasta allí tomamos la carretera que nos lleva al cementerio y seguimos por un ramal del que nos desviamos por una de las muchas pistas que cruzan aquellos montes, con mucho tojo que, en esta reciente primavera, luce el intenso amarillo de sus flores entre la escasa arboleda.

Aún no hemos completado los 3 primeros Km. cuando divisamos en un cerro cercano A Cruz do Piñeiro, de autor  y antigüedad desconocidos, empotrada en el conjunto de rocas que coronan su cima. Desde allí ya se divisa la Poza  la cual no tardamos en alcanzar.

Se conserva el muro de contención y restos de la levada que transportaba el agua hasta la parroquia. Es un paraje que rezuma calma y tranquilidad con una pequeña zona recreativa con asientos y mesas.

Seguimos por el borde de la Poza a lo largo de poco más de un kilómetro para desviarnos por un camino que discurre paralelo hasta encontrase con la misma senda que  nos llevó a la Poza y desde allí es todo bajar por pistas sinuosas hasta puente del regato de Anguieiro, en la carretera que nos lleva de nuevo al cementerio y a la parroquia de Piñeiro.

Para rematar la caminata subimos hasta la ermita de Nª Sª da Guía desde donde se divisa una  bonita panorámica del pueblo y de la sierra.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
15,120 Km. 4 h. 52 min. Media Soleado

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Del fragor al silencio

Cuando iniciamos la marcha está empezando a abrir el día y con ello el bullicio de las personas y vehículos que comienzan a moverse por el centro urbano de Caldas de Reis.

Atravesamos su hermosa alameda que se extiende por la ribera derecha del Umia y continuamos por el rústico sendero que nos lleva hasta el lugar de Segade en donde, hace más de  siglo y medio, se inauguró la primera central eléctrica de Galicia, conocida como la Fábrica de la Luz.

A medida que avanzamos aumenta el rumor de las aguas del Umia que se convierte en el típico fragor de la fervenza que, aunque sonoro, no llega los niveles del estruendo que forma la caída del agua en tiempo de fuertes lluvias.

Dejando atrás tan precioso paraje, nos colamos por el oscuro túnel por el que llegaba la corriente a la antigua central.

A medida que nos alejamos se va mitigando el fuerte ruido de la cascada para dar paso al relajante sosiego de los pinares que atravesamos, al desviarnos de la PO 221 y tomar el sendero que nos lleva a la orilla del embalse de Caldas de Reis también llamado de Encoro de A Baxe,

Ahí el silencio es casi absoluto durante casi todo el tiempo que tardamos en recorrer el perímetro de la presa.

Sus aguas tranquilas, casi quietas, forman un inmenso espejo en el que ase reflejan nítidamente el azul agrisado del cielo y las copas de los árboles que  bordean su frondosa ribera.

Alcanzada de nuevo la PO 221, no tardamos en regresar al bullicio del centro de la villa, ahora con vivo ajetreo y ruido propio de estas horas del mediodía.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
15,830 Km. 4 h. 45 min. Baja Chubascos

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El cenobio secreto

Secreto, oculto, escondido, es la impresión que da el monasterio de San Xusto  de Toxosoutos  cuando, después de recorrer los primeros 4 Km. por la ribera izquierda del río Vilacoba llegamos a la localidad de Lesende y, siguiendo carretera arriba, alcanzamos la aldea de San Xusto, tomamos una pista forestal que parece perdida entre pinos, carballeiras y eucaliptos, y nos encontramos, casi de repente, con el mágico enclave del cenobio de Toxosoutos.

En tiempos remotos alzóse allí una ermita románica que con el paso del tiempo llegó a ser un poderoso monasterio con grandes riquezas e influencia. Como suele pasar fue perdiendo lustre hasta que, con el paso de los siglos, quedó abandonado y casi en ruinas.

Hoy en día se conserva la iglesia con su esbelta torre en su lateral izquierdo y algunas construcciones anexas. Lo que sí se mantiene inalterable es la impresionante estampa que ofrece ese paraje con la espléndida belleza de la cascada que le sirve de escenario y el río de San Xusto precipitándose entre la frondosa arboleda en su camino hacia el Traba del que es tributario.

Seguimos río abajo por el hermoso caminito que bordea su ribera hasta llegar al punto en donde iniciamos esta hermosa ruta, a unos metros de lo que queda de la antigua fábrica de papel de Brandía que, con otras que fueron construidas en las riberas del citado río y el Vilacoba, dieron a esta caminata el nombre de «Ruta de las papeleras de Lousame» de las que ya se hace mención aquí en Sendereando con el título de Papeleras de trapo.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
15,320 Km. 4 h. 40 min. Media Soleado

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Fiesta en O Mosteiro

La ruta de este lunes, que repetimos casi todos los años, parte de la capilla de O Mosteiro a cuyo ábside está adosada la llamada A Casa da Escola que también es la casa natal del que suscribe.

Lo que hoy en día parece una aberración urbanística, hace 500 años debió considerarse algo sin importancia aunque, pasados los siglos, el arzobispado pidiese a los propietarios la separación del edificio civil del religioso para que, según consta en la documentación de la época, pudiesen celebrarse las procesiones alrededor de la capilla.

La cosa no fue adelante y capilla y vivienda siguen ahí como dos hermanos siameses.

En esta ocasión, el propietario de la vivienda que es mi querido hermano Manolo, también senderista, se unió a la caminata que remató en su casa con una espléndida comida, un auténtico festín gastronómico a base de lassabrosísimas lentejas y un churrasco excelente preparado por Maló, mi adorada cuñada, además de las empanadas de atún y carne, todo endulzado por una excelsa leche frita y un queique con el sello incomparable de Elvira, item más, el apfelstrudel obra de nuestro entrañable Dietmar, todo regado con magníficos Godello y Ribera del Duero.

La fiesta remató con el tradicional juego de la llave, ancestral entretenimiento rural, en el que más de uno exhibió su destreza  haciendo sonar las palas con golpes certeros de los pellos con un sonido muy similar al de las campanas.

De la ruta poco más hay que decir que lo ya reseñado aquí mismo en las numerosas ocasiones en que la hemos hecho.

Hermosos parajes por las orillas de los Regos de Santo Tomé y San Martiño, como la zona recreativa de O Porto Fixón o los pinares de Andión, son algunos de los hitos más destacados en esta agradable y cómoda ruta en un día ideal para senderear como lo fue este lunes soleado y fresco.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
16,840 Km. 3 h. 54 min. Media Soleado

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El puente de la discordia

Partiendo del centro urbano de Caldas de Reis iniciamos la ruta en el Parque da Tafona y seguimos caminando por la senda que bordea la margen derecha del río Umia hasta que damos con la Vía Verde del Salnés, el sendero construido en el 2020 sobre la antigua vía del tren.

Al llegar a la parroquia de Saiar hay un ramal que llega hasta el río  en el punto en el que, a través de un puente de piedra , A Ponte do Currucho, se vadeaba el río para acceder a la parroquia de Lantaño, lo cual es inviable en la actualidad debido a que del puente solamente queda un poco más de la mitad.

Nos cuenta  un vecino que nos acompañó durante parte de la caminata que ello fue debido a que los de la Comunidad de Montes de Lantaño, que habían llegado a un acuerdo con los de Saiar para reconstruir el puente, la mitad cada uno, cumplieron su parte pero los Saiar no. Pero eso es una leyenda. La realidad es otra.

Repasando la prensa de la época nos enteramos de que los de Lantaño restauraron la parte del puente que hoy se ve esperando que el Concello de Caldas cumpla su compromiso de rematar lo que falta, aunque por lo que parece, la cosa va para largo.

Una vez alcanzada la parroquia de Santa María y Santiago de Godos, seguimos un poco más por la Vía Verde y damos la vuelta prácticamente por el mismo camino que el de la ida.

Ha sido un bonito paseo, todo por llano, en una mañana espléndida, bajo un cielo azul y luminoso.

Rematamos la caminata en el restaurante O Cruceiro, en donde damos cuenta de su menú del día acompañado de excelentes Mencía y Godello, invitación de Marcial, nuestro compañero de fatigas con el que, siguiendo la tradición,  celebramos su cumpleaños deseándole larga vida  y muchas pateadas con este grupo de amigos.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
17,880 Km. 4 h. 33 min. Baja Soleado

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