Ruta “Foxo do lobo” en Cotobade

Lunes, 17 de Abril de 2006
Ángel y José.

Recorrido: 12 Km.
Duración: 3 h

Dificultad: Media

Esta ruta no está catalogada como PRG, o “pequeno recorrido galego”, que es lo que significan esas letras en el argot del senderismo oficial, por lo que no está incluida en las publicaciones de Turgalicia, pero se trata de un precioso recorrido, muy bien señalizado con las marcas blancas y amarillas que son las que orientan al caminante en los mencionados PRGs.

La ruta se inicia en Carballedo, concello de Cotobade , a 12 km. de la carretera de Pontevedra a Orense. Hay que tomar la carretera que sale frente a la Casa Consistorial y llegarse hasta la ermita de San Brais, en el barrio de Martices. Desde allí, frente al cruceiro sale una ancha pista en la que, a poco de andar, aparecen las primeras marcas. El recorrido discurre entre viejos caminos y casas abandonadas, hasta llegar al río Almofrei.

El paseo por la ribera de este río es una auténtica hermosura, entre verdes y frescos prados y viejos molinos, hasta llegar al puente Serapio, de sombría y misteriosa belleza. Aquí dejamos el río y subimos de nuevo para descender, al poco rato, a una estupenda carballeira en la que se encuentra el Foxo do Lobo o lo que queda de esta antigua trampa para encerrar a los lobos. Estas trampas eran bastante frecuentes en estos parajes como puede verse en nuestra ruta por Fornelos.

Abandonamos este interesante y hermoso sitio y ascendiendo por una breve colina alcanzamos una despoblada “chaira”, huérfana de arboleda. Fijémonos bien en las marcas que aquí están algo confusas. Poco antes de tocar la carretera, torcemos a nuestra izquierda y comenzamos la bajada a Carballedo.

No tardamos en llegar a la carretera que va de Carballedo a Aguasantas. Desde allí las marcas nos conducen de nuevo al Almofrei. Pasamos por la piscina fluvial y salimos a la carretera por la que entramos al comienzo. Ahora toca asfalto. Subiendo hasta el barrio de Martices, allí, frente a la tienda, hay un panel explicativo y poco más arriba está la ermita de San Brais donde hemos dejado el coche.


A Ponte Serrapio y O foxo do lobo.