Un jardín junto al MIño

La caminata de esta mañana del penúltimo día de agosto es un cómodo y gratificante paseo por uno de los parajes más hermosos de la zona.

Desde su inicio en el embarcadero de Goián, por la senda que nos lleva hasta el puente internacional llamado “Ponte da amizade” que une la parroquia tomiñesa con Vilanova de Cerveira al otro lado del río Miño, nos acompañará durante todo el recorrido la exuberancia de esta tierra con un microclima peculiar, semitropical, en el que conviven especies tropicales como palmeras y aguacates con las nórdicas como pinos y abetos.

Atravesamos los umbríos pinares de Fontela, pasando por encantadoras y pequeñas aldeas como O Pazo, también por las cuidadas rúas de San Juan de Tabagón  en muchas de cuyas casas florecen gran variedad de plantas de vivos colores, glicinias, buganvillas, geranios y muchas más.

Abundan los viveros de grandes extensiones en los que se cultivan plantas y flores que son enviada a las lonjas holandesas para su distribución por el ancho mundo.

Llegados a la iglesia de San Miguel hacemos alto en el delicioso bosque que le es vecino y en cuyo merendero  disfrutamos de su sombra y de un pequeño descanso. A partir de ahí nuestro paseo es un gozoso caminar por la senda que bordea el río MIño, ya muy ancho por estas latitudes cercanas a su desembocadura entre a Guarda y Camniha.

Palmeras, castaños, abedules y muchas otras especies vegetales entre plantas y flores jalonan el delicioso sendero por el que  caminamos acompañados por la suave brisa y el silencioso fluir de las las tranquilas aguas del rey de los ríos gallegos.

Llegamos así hasta la Fortaleza de San Lorenzo, un impresionante bastión en forma de estrella construido en el siglo XVII para defenderse de los portugueses que habían ocupado este lugar.

A lado de la fortaleza se encuentra el embarcadero de donde habíamos partido y en que  ahora, rondando las dos de la tarde, finaliza este agradable periplo por las hermosas tierras goianesas.

Aunque la caminata ha sido fácil y ha requerido poco esfuerzo, los casi 20 km. de la andadura claman por un compensación gastronómica, así que nos desplazamos hasta el restaurante Os Pedregales en done nos atienden con un menú aceptable a base se salpicón, media mini lubina de serie a la plancha y sabrosas natillas, todo acompañado por el excelente albariño de la bodega se la casa, invitación de nuestro entrañable Antonio con el que brindamos por su cumpleaños celebrando también la asistencia de nuestro inolvidable Ángel que desde su destino en Tenerife ha venido a acompañarnos aprovechando sus vacaciones.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
19,620 Km. 4 h. 51 min. Baja Soleado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.