Ponte de Lima-Barcelos

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Lunes, 04 de agosto de 2008
Adrián, Dietmar y José.
Recorrido: 40 Km.
Dificultad: Media/Alta
Duración: 9 h.

Hace casi exactamente un año, el 6 de agosto, recorrimos la etapa del llamado Camino Portugués Central que va desde Barcelos hasta Ponte de Lima. En esta ocasión lo hemos repetido pero en sentido contrario. Dejamos uno de los coches en Barcelos y el otro en Ponte de de Lima desde donde inciamos la larga andadura  por la generosa sombra que nos deparaban los maizales, viñedos y bosques por los que discurre esta ruta. Aunque una gran parte del recorrido está asfaltado, la casi total ausencia de tráfico motorizado, la suavidad de su trazado, la abundancia de fuentes e incluso la oportunidad de refrescarse con un delicioso baño en las aguas da Ponte das Tábuas hacen de esta andadura  un camino agradable  que no se hace largo a pesar de sus 40 km. de recorrido.

Aunque como se apunta más arriba, lo hayamos hecho hace un año  en el sentido Barcelos-Santiago, hay que reconocer que andar la misma ruta en sentido contrario, más que repetirla es vivirla de nuevo hasta el punto de que, aún reconociendo muchos de los sitios por los que ya habíamos pasado, parecen distintos, con una nueva apariencia.

Tanto en dirección a Santiago como en la contraria, recomendamos esta ruta a a todo aquel que guste de disfrutar del placer de andar en la seguridad de que no se sentirá dsfraudado.

Unas cuantas imágenes dan cuenta de algunos de los detalles de este recorrido.

             
Los lunes son días de feria en Ponte de Lima. Curioso cruceiro con su Cristo pintado en chapa en vez de esculpido, que es lo habitual.

    
La flecha amarilla señala el Camino de Santiago y la azul el de regreso que es el que hicimos nosotros cruzándonos con bastantes peregrinos.

  
Caminamos bajo un cielo absolutamente inmaculado. Una parada para tomar la fruta.

  
Dietmar y José alivian el calor y en cansancio en las aguas que corren bajo A Ponte das Tábuas, parroquia de Balugäes.

  
Es frecuente ver ondear la bandera nacional a lo largo del camino, lo que desmuestra el hondo sentido patriótico de los portugueses. Ya anochece cuando entramos de nuevo en el centro del Barcelos.

A pleno sol por el monte pelado

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Lunes, 21 de julio de 2008
Adrián, Ángel, Dietmar,  Isidoro y José.
Recorrido: 22 Km.
Dificultad: Media/Alta
Duración: 6 h.

En estos días de pleno estiaje cuando el sol aprieta en todo el país con temperaturas que pasan de los 34º, se nos ocurre hacer un recorrido por los montes que se encuentran entre Pontevedra y Pon tecaldelas. Partiendo de Contixe cuya situación pude verse en el mapa más abajo, nos dirigimos por el GR 94, llamado también Sendero Rural de Galicia, hasta el lugar de Baltar, llegando un poco más arriba al monte de Cristorei.  Comenzamos ahí un descenso hasta  el cuce donde abandonamos el GR 94 y seguimos, atravesando la aldea de Xustáns, hasta el fondo de la vaguada donde atravesamos un afluente del río Verdugo. Desde allí una fuerte subida nos lleva hasta la pareroquia de Tourón en cuya carballeira nos detenemos para comer y descansar con  baño incluído en la piscina que allí está instalada.

Aquí, en Tourón, en el monte Tetón contiguo a esta carballeira,  existe un importante conjunto rupestre en el llamado Couto Sombriñas. En varias estaciones perfectamente identificadas pueden contemplarse los petroglifos  insculpidos en las enormes rocas. Para más detalles aconsejo hacer clic en en blog de J. L. Galovart pinchando aquí.

Desde Tourón reemprendemos la marcha hacia Contixe bajo un sol de justicia, a 34ºC, sin una sombra, pues estos parajes hasta hace dos años frondosos y umbríos por la espesa arboleda que los defendía del sol, son ahora monte seco, pelado, arrasado por los catastróficos incendios del verano del 2006. Muchos han de pasar para que estos montes recobren aquel paisaje de sombra y frescura que el fuego borró.

  

En los viejos caminos abundan estos cruceiros. A la derecha el monumento de Cristorei.

 

No es infrecuente encontrar estos «artísticos» complementos a la arquitectura rural. LLama la atención  este canastro del país entre una chumbera y una pita, plantas ambas foráneas.

 

Una muestra de los pertroglifos del monte Tetón. A la derecha, mapa de la ruta.

La comida autonómica

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Lunes, 07 de julio de 2008
Adrián, Ángel, Isidoro y José.
Recorrido: 25 Km.
Dificultad: Media
Duración: 4,5 h.

Una de las tradiciones de Los Lunes al sol es la de celebrar al comienzo del verano la comida autonómica. Le llamamos así porque, debido al variado origen de los componentes del grupo, se nos ocurrió que en este día cada uno partcipase  en la comida con una aportación gastronómica propia de su lugar de origen.

Comenzamos la marcha en el parque de Zamáns, en Vincios. Al llegar a los pies de La Virgen de Las Nieves, rodeamos el promontorio, que es una atalaya desde la que se divisa una magnífica vista del valle del Louro, hasta llegar al lugar de Herville. Dejando atrás el citado mirador, tomamos el PRG2 o Sendero del Aloia, llegando por él hasta el merendero de San José de Prado. De allí bajamos hasta la aldea de Vilas de donde parte una pista que nos lleva hasta el curro de Vincios y, un poco más adelante, por un carreiriño entre pinos, llegamos al punto de inicio.

Son estos parajes muy familiares tanto para nosotros como para los de la Caminata Sabatina. Toda esta Sierra del Galiñeiro está cruzada de innumerables pistas, caminos y corredoiras por los que se pueden hacer recorridos de tantos kilómetros como se quiera. Esta vez hemos hecho un circular muy bonito, sin tocar apenas asfalto, de unos 25 Km.

Ya en el parque forestal de Zamáns, nos dispisimos a dar cuenta del campestre banquete. Ángel trajo embutidos de su tierra, Extremadura, un estupendo salsichón, chorizo y queso, además de la tortilla que es multiregional. Isidoro prepararó una magnífico estofado a base de rabo de toro y boletos, típico de su tierra zamorana, que mereció el general aplauso. Adrián cocinó in situ unas habas con jamón, evocadoras de su Guadalcanal lejano,  para chuparse los dedos. Carlos, de baja por prescripción facultativa, no vino andar pero colaboró con un excelente pulpo a feira y una tarta de Santiago. José sirvió una leche frita prepara por él el día anterior y Javier, que tampoco vino andar, no quiso perdese la cuchipanda y aportó una paté de foie de primera calidad que aunque no era muy autonómico estaba muy bueno. Albariño, Somontano, Rioja y un Lagares, no de Vigo sino exremeño, regaron abundantemente los gaznates.

  

Foto de familia. A a derecha, detalle de cómo se disfruta arrebañando el plato.

  

La leche frita lista para degustar. Despedida al pie de la mole del Galiñeiro.

Los puentes del Lérez (3)

 

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Lunes, 23 de junio de 2008
Adrián, Ángel, Dietmar, Javier, José y Manolo.
Recorrido; 22 Km.
Dificultad: Media.
Duración: 6 h.

Con este tramo rematamos el recorrido a través de los 23 puentes bajo los cuales se desliza el río Lérez desde su nacimiento a unos pocos metros del monasterio de Aciveiro, en el Ayuntamiento de Forcarei, hasta el lugar de Pedre en Cerdedo, que es donde comenzamos esta andadura, meses atrás. Como es natural, a medida que se avanza río arriba, el recorrido es más abrupto y dificultoso.

La armoniosa y constante belleza del tramo intermedio de hace dos semanas, se rompe en este último  ya que, aún manteniendo los siempre hermosos parajes que nos deparan las riberas de los ríos, llega un momento en que el camino se hace intransitable y se separa del río desviándose por los montes de Valiñas y Furada, de vegetación rasa, huérfanos del arbolado y la frondosidad a que nos tenía acostumbrados el sendero fluvial, castigados por un sol inclemente hasta alcanzar de nuevo el tramo practicable que nos lleva al puente viejo de Andón, cerca ya del monasterio de Acibeiro.

La vuelta la hemos hecho por la carretera de Pontevedra, hasta Cachafeiro, a unos 6 Km. En los dos primeros  existe una pista de tierra paralela al vial que hace el andar más agradable, pero el resto es asfalto puro y duro. En Cachafeiro se toma la desviación a Forcarei y a unos 800 m., junto al puente, recuperamos el punto de inicio.

La distancia entre el primer puente de nuestro recorrido, el románico de Pedre, y el último es de 28 Km. Nosotros, los de Los Lunes al Sol, lo hemos hecho en tres veces y eso es lo que recomiendo al que tenga interés en conocer esta ruta que, más que para hacer km.,  es para disfrutar de esa combinación de historia, de la historia pequeña de estos sitios cuyos mejores testigos son sus puentes, y la indescriptible hermosura de muchos de los parajes que nos ofrece el río Lérez.

 

El rústico encanto de algunos puentes como el de Maril ha quedado lapidado por los añadidos o reformas posteriores. Solamente el de Carballa a la izquierda, y el de Andón conservan su aspecto original.

  

Adrián y Ángel intentan atravesar el río por estos curiosos pasos semejantes a los famosos pasos de Tatín en el Tea. No lejos de su nacimiento el Lérez es regato, alevín de río.

  

El monasterio de Aciveiro recientemente restaurado, muestra su austera  factura, lejos de la exhuberante y lujosa arquitectura de sus homólogos como Sobrado u Oseira.

 
Ya que el monástico hotel no atiende a caminantes, reponemos fuerzas aposentándonos en  los bancos de la entrada. A la derecha, el mapa de la ruta.

Los puentes del Lérez (2)

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Lunes, 07 de junio de 2008
Adrián, Dietmar y José.
Recorrido: 22 Km.
Dificultad: Media/Alta
Duración: 6 h.

En este lunes hemos retomado la ruta de Los puentes del Lérez que comenzamos en el pasado enero. En aquella ocasión habíamos llegado hasta el puente de Pego, en Folgoso y allí hemos iniciado la ruta de hoy. El tramo que hemos recorrido pasa por los puentes de Parada, Gomail, Pontenova de Forcarey, Ponte Vella y Ponte Maril. El  sendero discurre en todo su recorrido pegado al al río, siempre a la sombra de la frondosa arboleda ribereña, lo que hace de él una ruta ideal para un día de sol y calor como el de este lunes.

Es, además, de un belleza idescriptible. Solamente estando allí se puede disfrutar y apreciar  la hermosura de estos parajes, jalonados por viejos muiños cubiertos de musgo y matorral, añosos y robustos robles, abedules, etc. etc. Como consecuencia de las recientes y persistentes lluvias el río baja pletórico de fuerza y rebosante de agua, alternándose los remansos y los rápidos entre una espléndida sinfonía en verde que, en innumerables tonos, se extiende por ambas riveras.

Hemos hecho un pequeño recorrido de ida y vuelta en un tramo de unos 11Km. que hacen un total de 22 km. Recomendamos hacerlo así porque el río de ida y el de retorno, siendo el mismo, tienen muy distinto aspecto. El sol de la mañana, filtrándose entre la floresta, hace brillar las hojas y las hierbas aún perladas por el rocío de la mañana pero al atardecer su luz, más tenue, se posa en ellas dulcemente y su tono dorado llena de magia el ambiente.

 
Junto al Puente de Pego se eleva esta antigua ermita. Un carro del país, recuerdo de otros tiempos.

  
Entre cascadas y remansos, río arriba, el Lérez se va haciendo más joven.

  
Llama la atención este hórreo pintado de rechamante verde pero más aún, por lo incomprensible, este motor abandonado en medio del precioso camino.

  
Los puentes de Parada y Gomail, medievales y hermosos en su encantadora rusticidad.

Mapa de la ruta