Petroglifos y muiños

Iniciamos la ruta de este lunes en el Mirador de O Viso, carretera PO-340 que va de Gondomar a Tui. En realidad serán dos rutas unidas por un corto tramo común. Hacia el oeste parte la que nos lleva al Monte Tetón, interesante enclave arqueológico de los que los que abundan en Galicia, compuesto por dos estaciones: la de Real Seco y la de Portaxes. Entre ambas se alza el pico de forma cónica cuyo nombre revela lo que su forma sugiere.

Espirales, círculos, y formas diversas grabadas en estas enormes lajas son los «souvenirs» que nuestros antepasados dejaron por aquí hace unos cuantos milenios. En esta mañana soleada y no demasiado calurosa, gracias a la brisa que nos acompaña por estas pistas forestales,  recorremos los montes y pinares que rodean al Tetón para, después de haber visitado su parque arqueológico, bajar a la cerca aldea de Couso en donde reponemos fuerzas en Casa Celso, antiguo restaurante muy conocido en la comarca.

Después de la sobremesa, emprendemos la ruta de la tarde, la denominada «Os Muiños de Couso», que discurre en su mayor parte por las riberas de los ríos Matalagartos y Da Rasas, casi siempre a la sombra, lo cual se agradece, que el calor aprieta. Un agradable paseo en el que podemos comprobar cómo el estiaje ha dejado a estos ríos con su caudal bajo mínimos.

Aún el sol está bien alto cuando alcanzamos el punto final y más de uno aprovechará el tiempo para completar la jornada con un vigorizante baño en la playa.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
21,25 Km. 5h. 22 min. Media Niebla/Sol 

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El núcleo «duro»

Como ya saben los amigos que nos siguen, en Sendereando tenemos dos grupos: uno que sale en las mañanas de los sábados, abierto a todo aquel que quiera participar en esta sana afición y otro, generalmente más reducido, compuesto por unos cuantos jubilatas que dedican todo el día del lunes a senderear.

La única norma que rige nuestras actuaciones es la de estar a las 9 h. en el punto de partida los sabatinos y a las 9.30 los de los lunes, en el Paseo del P.Lorenzo, que es un pequeño parque contiguo a la iglesia del Carmen, de Vigo, que fue donde nació hace más de veinte años este grupo de andariegos.

Muchas son las personas que a lo largo de estos años nos han acompañado en nuestras rutas de los sábados y los lunes. Algunas, como el que esto escribe, aún permanecen en el grupo, otras, después de muchas pateadas, lo han abandonado. También hay quien lo ha intentado un par de veces y abandonó porque el sillón-ball les resultaba más cómodo y atractivo.

Hay cientos de rutas en nuestro palmarés muchas de las cuales pueden verse aquí, en Sendereando, y el denominador común a todas ellas es que ningún fenómeno meteorológico ni es ni será circunstancia que nos impida practicar nuestra afición favorita que es ésta de senderear, aunque tenemos que aceptar que para algunos de los que son habituales, condiciones demasiado extremas como borrascas, temporales o excesivo calor los arredran un poco y ese día se quedan en casa.

Los que aquí nombramos como el «núcleo duro» , llevados de su pasión por disfrutar de la naturaleza no renuncian a caminar por nuestros montes, ríos y valles, haga frío, caigan chuzos o  el sol amenace con calor implacable y una prueba de ello ha sido la caminata de este lunes con una subida desde las Pozas de Mougás, donde nos refrescamos con un baño vigorizante,  hasta los altos de Torroña, unos 8 km. de continua ascensión bajo un sol canicular que caía sobre nuestras espaldas como plomo derretido con el único alivio de la escasa  sombra que de trecho en trecho nos ofrecía algún que otro arbolito.

Llegados por fin a los pinares que rodean esta aldea de Torroña, casi perdida en las estribaciones de la sierra de A Groba, no tardamos en refugiarnos en Casa Paco, restaurante bien conocido por los amigos y simpatizantes de Sendereando, en donde repusimos fuerzas, restauramos líquidos y descansamos antes de rematar la caminata de este lunes con los tres o cuatro km. que nos separaban del punto de partida.

P.D.

El próximo martes día 16, se celebra la fiesta de la Virgen del Carmen, patrona de ls gentes del mar y también de estos senderistas cuyas primeras andanzas surgieron al abrigo de la parroquia que alberga su santuario a cuyo alrededor tendrá lugar, a las ocho de la tarde, la tradicional procesión y posterior vino de confraternización, actos a los que todos estáis invitados.
El núcleo duro

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
18,250 Km. 6 h. 18 min. Alta Soleado

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O Niño do corvo, A Pedra furada y O Forte de San Lourenzo

Estrenamos semana y estrenamos mes en este primero de julio cuyo cielo cubierto de nubes mitiga los rigores de la ola de calor de estos días. Tres puntos son los hitos que nos hemos propuesto visitar en nuestra marcha de hoy: O Niño do Corvo en plena sierra de O Argallo, A Pedra Furada en la inmediaciones de Figueiró, el lugar donde se encuentra el conocido santuario de San Campio de Lonxe muy mentado en las páginas de Sendereando y el Forte de San Lourenzo en la parroquia de Goián, a la orilla del río Miño, ya cerca de su desembocadura entre la portuguesa Camiña y el concello de A Guarda.

Para ello iniciamos nuestra ruta en el lugar de Valdemiñotos, muy cerca del centro urbano de O Rosal. Por senderos y pistas forestales, entre pinos y viñedos, ascendemos hasta ese precioso mirador que es O Niño do Corvo. Desde allí contemplamos la suntuosa entrega de las aguas del río Miño al océano atlántico. Después, en continuo descenso, llegamos al paraje denominado A Pedra Furada, un roca en la que la erosión ha producido dos grandes agujeros como dos enormes ojos de una máscara monstruosa.

Mientras seguimos monte abajo vemos cómo se extienden a nuestros pies los extensos viñedos que abundan en esta zona y que pronto mostrarán los racimos dorados y rojos con sus uvas albariñas y caiñas, alzándose al fondo la inconfundible silueta del santuario de San Campio de Lonxe.

No queda mucho para llegar, entre invernaderos y tierras de labor, a la parroquia de Goián en cuyo restaurante Asensio, nos detenemos para disfrutar de un rico y esmerado almuerzo. Después de la alegre y animada sobremesa seguimos camino hacia la Fortaleza de San Lorenzo que está muy cerca de la playa fluvial, circunstancia que aprovechamos para darnos un refrescante baño en el río Miño.

Continuamos la caminata de nuevo entre parcelas y más invernaderos que abundan en esta zona gran productora de flores y árboles ornamentales, para seguir monte arriba hasta toparnos con las obras de la denostada autovía A Guarda-Tui las cuales nos olbigan a abandonar la ruta programada y desviarnos a la PO 552 y de ahí la carretera que nos lleva a Valdemiñotos, el punto de partida.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
29,500 Km. 8 h. 14 min. Media Nublado 

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Entre el Verdugo y Tourón

Hace 5 años, en el 2008 y por esta época hicimos una caminata similar a la de hoy que titulábamos A pleno sol por el monte pelado. Hemos tratado de evitar lo del monte pelado en la medida de lo posible, pero el ardiente sol de este incipiente junio ha prevalecido sobre nuestras cabezas durante toda la jornada lo cual ha hecho que los casi 27 km. de recorrido pareciesen algunos más.

Para que el punto de partida quedase a una distancia adecuada del sitio donde habríamos de parar para comer salimos del lugar de Cuñas, municipio de Pontecaldelas, a unos 14 km. del restaurante a donde llegamos a eso de las dos.

Cuñas es un pequeño núcleo rural rodeado de verdes praderas surcadas por encantadores carreiriños que nos llevan hasta la cercana aldea de Parada. Comienza aquí el descenso hasta el lugar de Verduxo, en la ribera del río Verdugo, una ancha campa rodeada de la frondosa arboleda propia de estos sitios de ribera por donde fluye mansamente en río y donde pasta tranquilamente un rebaño de ovejas vigiladas por un imponente podenco bajo la distante mirada del pastor.

Vadeado el río por uno de esos típicos pontillones construidos a base de losas de granito tan frecuentes en estos parajes, ascendemos hasta la localidad de Taboadelo para enlazar con el GR 94  pasando por Baltar, la última población reseñable antes de llegar a Vilarchán, para continuar por un  tramo de la PO 532 hasta el «Asador O Castilla» en donde por un módico precio restauran nuestras menguadas energías.

Son casi las 16 h. cuando reemprendemos la marcha y ahora sí que que el ardiente Febo castiga nuestras espaldas con su implacable calor. Alternando asfalto y umbríos senderos, a veces casi intransitables por la espesa maleza que casi los ha cegado, llegamos a Buchabad, también conocido por Santa Ana, población previa a la de Tourón donde un vistoso indicador señala la desviación a su Centro de Interpretación del Parque Arqueológico.

El tal Centro es un  cajón metálico de muy dudoso encaje en aquel lugar. Existe un circuito para recorrer las diversas estaciones que muestran los petroglifos que nuestros antepasados grabaron  allí hace dos  o tres mil años. El área acotada del parque tiene una extensión aproximada de 150.000 m2 que va siendo invadida por el tojo de manera que, si no le ponen remedio, no tardará en quedar intransitable.

Desde Tourón hasta el punto de partida en Cuñas, quedan apenas unos 2 km.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
26,720 Km. 6 h. 40 min. Media Sol y calor

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Los montes del Fin del Mundo

Desde lo alto del Pico de A Moa en los montes de O Pindo se contempla la hermosa ría de Corcubión en cuyo extremo oeste sobresale el cabo de Finisterre,  hoy Fisterra en donde,  como es sabido, se creía en tiempos de los romanos que allí se terminaba el mundo.

Es una vista impresionante que abarca desde la playa de Carnota, la más larga de Galicia,  hasta la punta de Fisterra. Uno de los sitios de partida para llegar hasta el citado Pico de A Moa es la cascada de Ézaro, una aldea del municipio de Dumbría vecina de la aldea de O Pindo de la que toman su nombre los montes que la rodean.

La cascada de Ézaro es quizá la más famosa de Galicia y única en su género pues precipita sus aguas en el mar. Dicen que esto la distingue de cualquier otra en Europa. Hasta hace unos meses solamente se podía contemplar tres días a la semana debido a que la empresa propietaria del embalse  construido sobre el río Xallas mantenía el agua encerrada entre sus muros.

En la actualidad, debido a la presión de grupos ecologistas, la Xunta de Galicia ha ordenado a la hidroelétrica que mantenga abierto sin interrupción el aliviadero de la presa cuyo chorro sustituye a la antigua corriente natural que daba lugar a la cascada genuina. Según reza un cartel turístico que hay por allí, durante  los sábados del verano luce artística iluminación para deleite de los visitantes.

Para llegar al pico de A Moa desde la cascada, hay que que patear unos 5 km. de carretera hasta llegar al lugar de Fieiro desde donde parte un sendero señalizado de unos 9 km. que atraviesa los míticos montes de O Pindo para terminar en la aldea del mismo nombre.  Picos como los de  A Moa, Peñafiel o Pedrullo  constituyen enormes moles  de granito en las que la erosión provocada por  vientos y lluvias ha formado numerosas y extrañas figuras a las que la imaginación de los lugareños ha dotado de curiosos y hasta divertidos apelativos.

Tanto la cascada como estas pétreas formaciones han dado lugar a numerosas leyendas y mitos relacionados con brujas, hadas y reinas como la reina Lupa. Lo que sí es cierto es que en las estribaciones de este monte mandó construir el obispo Sisnando O Castelo de San Surxo que fue destruido por As Revoltas Irmandiñas en el S. XV.

Vale la pena la excursión por estos agrestes parajes desde cuyas cumbres, sobre todo la de A Moa, a más de 600 m. de altitud, se contemplan en los días claros como el de hoy impresionantes vistas de la costa de Fisterra.

La bajada es un tanto penosa, ya que el camino discurre por encima de rocas y piedras en gran parte del trayecto hasta O Pindo. Por eso se recomienda no hacerlo en días de lluvia porque el resbalón sobre las piedras mojadas será inevitable.

Llegados a O Pindo después de unos 14 Km., nos detenemos para comer en el restaurante A Morada continuando por carretera los cerca de 3 Km. que nos separan del punto de partida.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
17,150 Km. 5 h. 45 min. Media Nublado 

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