Monte Tetón

Una vez más hemos echado mano de wikiloc donde elegimos la ruta diseñada por elcorty para visitar los petroglifos del Monte Tetón. Este monte está situado entre Tomiño y Gondomar y se llega a él partiendo del mirador de O Viso en la carretera PO340 de Gondomar a Tui.  Para el camino de ida hemos seguido fielmente el itinerario fijado por nuestro desconocido colega llegando sin dificultad a nuestro destino pero en el regreso una errónea lectura del nuestro aparato gps nos ha desviado del camino original que pasaba por el GR 58 y hemos vuelto por el camino de ida en casi su totalidad. Trataremos de enmendarlo en un futuro intento.

De todas maneras hemos alcanzado los petroglifos del Monte Tetón,  casi invisibles seguramente debido a la erosión, aunque en otros sitios sí se aprecian sus dibujos claramente a pesar del paso de tantos siglos desde que fueron grabados. Hay otro Monte Tetón, también con petroglifos, en la parroquia de Tourón, municipio de Ponte Caldelas, los cuales visitamos los de Los Lunes al Sol en julio de 2008.

La ruta asciende desde el citado mirador de O Viso monte arriba por pistas forestales y algún que otro sendero hasta los 457 m. de altitud, cerca de un mirador abalconado desde el que se contemplan en los días claros hermosas vistas del Valle Miñor y la sierra de A Groba.


Esta es la gran roca que guarda los petroglifos de Monte Tetón seguramente borrados por el desgaste del tiempo pero que se aprecian bien en el panel explicativo.


Los más entusiastas han subido hasta el vértice geodésico. Después todo el grupo se fotografía en el mirador.


Vista del Valle Miñor.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 12,200 Km. 3 h. 25 min. Media

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Camino Portugués: Tui-Santiago

El pasado Domingo me desplacé al aeropuerto de Oporto para recoger a mis amigos brasileños que vienen a visitar nuestro país durante todo el mes de junio. Entre ellos está Fabio, coetáneo y compatriota del famoso escritor Paulo Coelho, cuyo primer libro El Peregrino de Compostela, popularizó el camino en Brasil. Por eso es fácil encontrar en cualquiera de las versiones del Camino a peregrinos brasileños.

Mi amigo Fabio llega con la ilusión de hacer el Camino Portugués en su último tramo de Tui a Santiago y, como quiere aprovechar el tiempo de su estancia aquí, me proponer hacer en cuatro días las seis etapas en las que tradicionalmente se divide el este camino.  Y así lo hemos hecho y de ello damos cuenta en el apretado resumen que viene a continuación.

28 Mayo Lunes Etapa 1 Tui – Redondela  33,4 Km.  9,3 h.

El mismo domingo de la llegada a Vigo, cogemos los bártulos y por la tarde nos dirigimos al albergue de peregrinos de Tui en donde dejamos el equipaje y recorremos la ciudad. Como es norma en estos establecimientos, a las diez se cierra la puerta y se apagan las luces. Reina el silencio y al poco rato el sueño se cierne sobre los cansados peregrinos que vienen de etapas anteriores o sobre los que lo comienzan aquí con la ilusión de caminar sobre la histórica senda por la que llegarán hasta el templo del Apóstol en Compostela.

A las seis y media de la mañana ya estamos a pie y abandonamos en albergue. Desayunamos por allí cerca y comenzamos nuestra marcha, atravesando las aún silenciosas calles de la ciudad que pierde su faceta urbana en la inmediaciones del hermoso puente medieval construído sobre el río Louro.

El camino no tarda en pasar de sendero a carretera y así será durante bastantes kilómetros. Pronto entramos en el polígono industrial de As Gándaras en O Porrriño, seguimos hacia Mos siempre sobre la carretera, unas veces la antipática N-550, otras, pistas rurales pero asfaltadas y así casi sin excepción hasta llegar a Redondela en donde nos dan acogida en el estupendo albergue de La Casa de la Torre. Una habitación para dos con baño incluído, todo un lujo.

Albergue de Tui. Puente sobre el Louro.

Tiempo Albergue

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29 Mayo Martes Etapa 2 Redondela-Briallos 37,5 Km.  12 h.

A las siete y media estamos de nuevo en el Camino. Sigue el asfalto por doquier salvo algún pequeño tramo. Entramos en pleno monte pero no hay que hacerse ilusiones, apenas alguna que otra pista forestal y sigue el asfalto. Una vez llegados a lo más alto aparece la ría pero solamente hay un pequeño tramo desde el que se la pueda contemplar quedando la mayor parte de la espléndida ensenada fuera de la vista.

Ya en Pontesampaio, atravesamos su histórico puente, famoso por la gesta de sus vecinos contra las tropas de Napoleón y, una vez abandonado el pueblo, seguimos entre fincas hacia la Canicouva atravesando otro puente, esta vez una fea construcción metálica que sustituye al anterior, uno antiguo de piedra que se vino abajo. Nos detenemos en Pontevedra para comer y seguimos hasta Briallos, una aldea de Portas, a unos 5 Km. de Caldas de Reis. El albergue está medio vacío, situado en la soledad de los campos, en un ambiente lleno de silencio estupendo para dormir. No hay restaurante ni bar. Solamente una pequeña tienda en donde nos abastecemos de fruta y algo más para cenar. Una vez más nos obsequian con un dormitorio que parece una suite, con dos camas y aseo anexo. Estas largas etapas y el interminable asfalto van haciendo mella en los pies de mi amigo que  soporta las molestias con entereza.

Albergue de Redondela. Peregrinos esperando a que abra el albergue de Pontevedra.

Tiempo Albergue
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30 Mayo Miércoles Etapa 3 Briallos-Padrón 25,2 Km. 10 h.

A las siete y diez salimos de Briallos hacia Caldas de Reis que es donde podremos desayunar, pues por estos parajes y a estas horas eso es imposible. Hay que abrigarse porque la madrugada de presenta fresca. Los caminos son ahora algo más amigables y, aunque sigue dominando el asfalto, pasamos de vez en cuando por alguna carballeira o a lado de un riachuelo por la inmediaciones de Valga. Llegamos a Padrón a las dos y pico, al albergue que está al lado del Convento del Carmen. Es una instalación muy bien acondicionada y que también está medio vacía. Comemos en un restaurante el plato del peregrino, o sea el plato del día que suele estar entre ocho y diez euros y regresamos al albergue para echar la consabida siesta después de la cual nos damos unas vuelta por esta villa, cuna de Rosalía y Camilo J. Cela. A mi amigo Fabio lo que más le llama la atención son las iglesias, sobre todo las antiguas, que él fotografía con entusiasmo. Hacemos tiempo hasta la hora de regresar al albergue poco antes de las diez.

Albergue de Briallos. En la iglesia de Campo, cerca de Valga.

Tiempo Albergue

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31 Mayo Jueves Etapa 4 Padrón-Santiago 27,2 Km. 9 h.

A medida que acumulamos kilómetros aumentan las molestias en los pies de mi amigo Fabio aunque él las soporta con admirable estoicismo. Se ve que la falta de práctica en esto de senderear le pasa factura. Precisamente temiendo que la marcha de mañana sea lenta, decidimos levantarnos a las cuatro y media para compensar con horas el retraso que se producirá con la lentitud de nuestra caminata. Por eso, aunque cuando cuando salimos del albergue es  noche cerrada que no deja ver las típicas flechas amarilla que señalan el Camino,  seguimos adelante guiados por el aparato GPS que sin equivocarse nos lleva por la senda jacobiana sin dificultad.

Van quedando a trás pueblos y aldeas, hasta que llegamos a Casalonga, en el municipio de Teo, limítrofe ya con Santiago. Aquí, en  Casalonga, un poco desviada del Camino, divisamos una farmacia en la que su mancebo, cual auténtico buen samaritano, repasa una por una las heridas con que los más de 100 Km. que llevamos recorridos en estos cuatro días han lacerado los sufridos pies de Fabio. Así curado, con renovados ánimos y espíritu de sacrificio recorremos lentamente los ocho últimos kilómetros que nos separan del Santo Apóstol bajo un sol de justicia. Son las dos de la tarde cuando alcanzamos la Plaza del Obradoiro donde nos esperan familiares y amigos. Reposamos en el Hostal de los Reyes Católicos, que es donde lo hacían los antiguos peregrinos, entramos más tarde en la en la Catedral para saludar al Apóstol y pasamos, por la oficina del Peregrino para recoger la Compostela, el certificado que nos acredita como peregrinos que han hecho el Camino.

Un camino que en esta versión llamada Camino Portugués, es feo,aburrido y pesado.  Diseñado casi en su totalidad, al menos en su paso por Galicia, sobre la antigua Via XIX de los romanos, no dudo en que el el itinerario histórico por el que peregrinaron en otras edades reyes y plebellos, santos y guerreros. Pero esa historia está enterrada a lo largo de casi todo el trayecto bajo el asfalto con el que los nuevos tiempos cubrieron el histórico Camino. Y si no es la Via XIX, son las pistas y senderos que atraviesa montes y aldeas, ayer caminos rurales hoy carreteras más o menos solitarias pero con un pavimento que es más apropiado para las ruedas de los automóviles que para las botas de los peregrinos.

No sería mala idea olvidarse un poco de la historia y ofrecer a los caminantes un itinerario imaginativo y ecológico por el que se pudiera transitar sobre el blando pavimento de los ancestrales senderos de tierra, diseñado para que el peregrino tuviera la oportunidad de contemplar los hermosos paisajes que con el mar y el monte con sus ríos y valles embellecen las tierras de Pontevedra y A Coruña que son las provincias por las que discurre, en Galicia, el llamado Camino Portugués.

Albergue de Padrón. A la derecha, la «Compostela»

Tiempo Albergue

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Por tierras de Teo

Buceado entre las innumerables rutas que pueblan wikiloc nos encontramos con una cuyo título, As beiras do Ulla, resultaba bastante atractivo pues, como tantas veces hemos comprobado, los recorridos por las riberas de nuestros ríos suelen ser fuente de gran belleza paisajística.  Aunque la ruta no deja de tener su encanto, no respondió a nuestras expectativas debido a que la mayor parte del recorrido discurre tierra adentro quedando el río para el tramo final de unos cinco o seis kilómetros.

Digo el tramo final porque nosotros hemos comenzado la ruta en el parque del Xirimbao, en la margen derecha del Ulla que es donde se encuentra la pasarela Mariola por la que solamente se puede pasar cuando está abierta para los pescadores. En caso contrario, que es el nuestro, hay que dejar un coche al otro lado de la citada pasarela para poder regresar al punto de partida.

Otro detalle a tener en cuenta es que más de las tres cuartas parte de la andaina pisan asfalto lo cual no tuvo mayor importancia en un día como el de este lunes, fresco y nublado, pero que con tiempo caluroso y soleado puede pasar factura. Se ve que con la llegada del automóvil a todos los rincones  y con la diseminación de la población característica de este país, nadie quiere quedar sin acceso para su vehículo y no ha quedado pista ni corredoira sin asfaltar.

Durante unas cuantas horas el camino pasa entre tierras de labor, carballeiras, numerosas aldeas y parroquias, con sus iglesias, cruceiros, petos de ánimas y algunos pazos que configuran el típico escenario del rural gallego por lo que la caminata, sin apenas elevaciones, casi siempre llana, resulta cómoda y entretenida, más bien un largo paseo de alto contenido etnológico que sumerge al caminante en la vida y paisaje rural de esta comarca. Por eso nos ha parecido más adecuado titular esta ruta Por las tierras de Teo, que es el municipio por donde se desarrolla la mayor parte del recorrido, aunque también toca los de Vedra y A Estrada.

Pasada la carballeira de Agromaior nos acercamos al río Ulla que ya fluye ancho por estos parajes entre los que se encuentra el parque de la Burga de Xermeade, una fuente de agua sulfurosa,  a donde acudían los vecinos por sus conocidas propiedades curativas. Hubo aquí balneario hoy en ruinas y pleito ganado por los vecinos cuando la empresa del oleoducto Vigo-A Coruña cortó la veta que lo abastecía de agua.

Un par de kilómetros más y ya alcanzamos el coto de Couso y el otro extremo de la pasarela en la margen izquierda del río.


La pasarela Mariola, sobre el Ulla, comunica las provincias de A Coruña y Pontevedra.


El Ulla a su paso por el Xirimbao.


Las iglesias de San Cristóbal de Reis y de Trove.


Dos muestras de los numerosos cruceiros salpicados por toda la comarca.


Pasada la carballeira de Agromaior, a medida que nos acercamos al río la vegetación se ace más frondosa.


Después de haber tomado las aguas sulfurosas de la Burga de Xermeade los chicos de los lunes posan satisfechos.


Bajo A Pontevella, del siglo XV, el Ulla fluye mansamente.

Distancia Duración* Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 23,21 Km. 6 h. 49 min. Fácil Nublado

*Tiempo en movimiento: 5 h. 20 min.

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Monte Xaxán

En octubre del año pasado nos desplazamos hasta el barrio de San Lorenzo, en Domaio, para hacer la ruta que hemos denominado Coto do Home desde cuyos seiscientos y pico de metros de altitud contemplábamos la hermosa estampa de la ensenada de San Simón.

Pues partiendo del mismo sitio y siguiendo la misma ruta hasta del primer parque forestal, estratégico lugar a donde llegamos a la hora de tomar la fruta, nos desviamos hacia el oeste y nos dirigimos a través de un agradable sendero tapizado de verde hierba al parque forestal de Chan da Arquiña, una espléndida zona recreativa, muy bien cuidada situada en la falda del monte Xaxán  a cuya cima, convertida en un bosque de enormes antenas telefónicas, televisivas, de radio, etc., subimos para disfrutar desde una de sus terrazas de las impresionantes vistas de las rías de Vigo, de Arousa y de Pontevedra, pues todas ellas son visibles desde este excepcional mirador que es el monte Xaxán o monte Faro.

Dicen que en los días claros la vista alcanza hasta el cabo Finisterre, nada menos. En Chan da Arquiña destaca un dolmen que lleva su mismo nombre, un monumento funerario con más de cinco milenios de antiguedad. A un par de kilómetros atrás también nos topamos con otro de estos monumentos megalíticos bastante abundantes en Galicia.

Del Xaxán se regresa a la zona recreativa y desde allí, tras un breve tramo de carretera, se enlaza con la pista que nos lleva en unos minutos al punto de partida.


Vista de las islas Alvedosas, en la ensenanada de San Simón, con la marea baja. Un poco más adelante, la primera mámoa en donde el grupo se retrata.


O Chan da Arquiña y su dolmen.


Las antenas de Monte Faro.


Una de las vistas desde el Xaxán.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 14,63 Km. 3 h. 43 min. Media Lluvias y claros

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Nuestro amigo y asiduo asistente a la caminata Sabatina, Angelo de Vigo, ha creado un nuevo modo de describir las rutas bajo el nombre de georelatos. Para acceder al correspondiente a la de este sábado hay que hacer clic en Saxán.

Río Barbantiño

Una vez más, en este país de los mil ríos, hemos tenido la oportunidad de disfrutar del maravilloso espectáculo que la naturaleza nos ofrece a lo largo de la Ruta del río Barbantiño para la cual nos sirvió de base la que nuestro desconocido pero admirado andarín sudandobotas nos ha dejado ver en wikiloc.

Las rutas por los ríos gallegos casi nunca decepcionan y este caso no es una excepción a pesar de que, como pasa en otros, su caudal esté disminuido a causa de una minicentral de las que abundan más de lo deseable y que, aparte de los beneficios pecuniarios que proporcionan a sus dueños, poco favor le hacen al río y a su entorno.

Debido a las recientes lluvias la cascada, que se encuentra a poco de iniciarse la ruta, estaba bastante presentable así como las de Mandrás río arriba, hermosas pero no tan espectaculares como la fervenza.

En la radiante mañana el sol, penetrando a traves de la frondosa arboleda propia de los bosques de ribera hace brillar el verde de las temblorosas hojas agitadas por una suave brisa que mece la hierva de los prados colindantes despeinándose en blandas ondas, componiendo una escena de tal belleza que el caminante se siente embargado por la magia del sitio y del momento.

Viejos pontillones, antiquísimos pasos del piedra también llamados poldras, puentes romanos y medievales y muiños hoy prácticamente abandonados, dan una idea de la intensa vida que se desarrollaba alrededor el río y transportan al que los contempla a tiempos ya idos. El impresionante viaducto del AVE que  salva la profunda vaguada nos devuelve al tiempo presente por unos minutos hasta que lo dejamos atrás y seguimos caminando por los estrechos senderos de pescadores que nos llevan hasta Mandrás, en pleno Camino de Santiago, Vía de la Plata, que sigue desde este lugar hacia Cea. Nosotros nos desviamos para emprender el camino de regreso.

Ahora el recorrido alterna río y monte hasta llegar de nuevo a la área de recreativa contigua a la fervenza y, poco más tarde, al lugar en donde comenzamos esta preciosa ruta.

La atracción principal de la ruta es la cascada que gracias a las recientes lluvias ofrece un estampa llena de bravura que contrasta con la mansedumbre de la corriente río arriba.


Cruzan el río pontillones y poldras que dan paso a las numerosas localidades que hay a uno y otro lado del río.


El puente de San Fiz del S. XIII en donde los paisanos se apostaron para luchar contra las tropas napoleónicas y el del Mandrás, en plena ruta del Camino de Santiago en su versión de Vía de la Plata.


Este antiguo muiño ha sido restaurado y es un buen lugar para detenerse a tomar un refrigerio. Más tarde, a la hora del almuerzo, nos encontramos con este rústico comedor al aire libre.


No resistí la tentación de condensar en un vídeo la espléndida belleza de los parajes por los que discurre el río Barbantiño.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 18,67 Km. 6 h. 49 min. Media Soleado

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