La aldea desaparecida

Hace cuatro años que por estas fechas hicimos la ruta diseñada sobre el denominado Roteiro de Grobas, una aldea perdida entre las estribaciones de la Sierra de O Candán que se fue despoblando poco a poco hasta quedar vacía en 1960 y que nosotros titulamos en aquella ocasión como La aldea escondida.

Cuando hemos llegado allí en la mañana de este lunes, más que una aldea escondida, lo que hemos hallado fue una aldea desaparecida pues de las ruinas que en aquel día daban testimonio que de lo que allí había existido hace cuatro décadas apenas si queda la pared de piedra de una de sus casas.

El tiempo y la desidia han cubierto de vegetación y maleza los vestigios que quedaban de aquel interesante núcleo rural. Apenas unos restos de acampadas, como cenizas y una parrilla, es todo lo que queda.

En cuanto a la descripción de la ruta poco más hay que decir que no sea lo referido en la entrada citada de setiembre del 2016.

Se ve que es un recorrido poco frecuentado pues la salida de Vilariño, inicio de la caminata, exige un notable esfuerzo de desbroce para abrir camino por un sendero cerrado de zarzas que ralentiza fuertememte nuestra marcha en los primeros kilómetros.

Una vez en monte abierto, caminamos sobre los grades espacios de la Sierra d O Candán, entre los generadores éolicos que impulsados por la suave brisas acompañan nuestros pasos con el ronco sonido de sus aspas.

Visitamos la Neveira de Fixó que presenta la novedad de haber sido limpiada y rodeada de una valla protectora y seguimos hasta el Mirador de Grobas, unas rocas situadas encima de la aldea de su mimo nombre, hundida en el fondo de la vaguada, a donde llegamos después de atravesar un los bellísimos parajes entre carballeiras y castaños, siguiendo el cauce del regato tributario del río da Groba en cuyas orillas se asienta la aldea.

Para salir de allí, camino de Ameixedo, ésta ya en el concello de Lalín y habitada,  hay que superar una dura rampa monte arriba que más que caminar exige escalada en alguno de sus tramos pero que los andarines de Los Lunes al Sol  superan sobrados para seguir monte abajo hasta el poblado lalinense y desde allí emprender un larga ascensión hasta el Alto de Coco desde donde disfrutamos de una impresionante panorámica de los montes que conforman la inmensa sierra.

Ahora todo es bajar por las pistas forestales que conducen hasta Soutelo de Montes en donde de nuevo visitamos el restaurante Milennium que nos tine preparado un sencillo pero apetecible menú acompañado por un Ribera de Duero Protos con el que brindamos por MIguel que mañana cumple años y quiere invitarnos para celebrar anticipadamente tan feliz aniversario.

Menos de cuatro kilómetros tras el agradable yantar y llegamos de nuevo a Vilariño en donde rematamos esta magnífica jornada.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
22,760 Km. 7 h. 26 min. Alta Nublado 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.