Guláns

El lunes pasado estuvimos sendereando por los montes que se encuentran al este de la Villa del Tea, Ponteareas, y en esta semana los hemos hecho por su banda oeste, por los pinares que rodean la parroquia ponteareana de Guláns, Gulanes en los tiempos anteriores a la resurrección de las autonomías, la cuales desde los inicios de su existencia como tales se lanzaron con denuedo a recuperar para la lengua vernácula los topónimos que con el tiempo habían sido castellanizados provocando un gran debate aún vigente de cómo denominarlos.

Aquí, en Galicia, se promulgó en 1983 la ley de Normalización Linguística y a ella nos atenemos para nombrar a las grandes y pequeñas localidades que tanto abundan en nuestro país. Así que Guláns en vez de Gulanes y Ponteareas en vez de Puenteareas.

La ruta a la que nos estamos refiriendo discurre casi todo el tiempo entre los pinares que rodean a Guláns y Cristiñade que es su parroquia vecina. Algunos pequeños núcleos de población, aldeas casi perdidas entre estos montes como Couso o Mallaferro, jalonan el recorrido, siendo el hito más destacable el cerro de San Cribrán con su ermita rodeada de enormes penedos que recuerdan a los que en la semana pasada vimos en los montes de A Picaraña.

Las fuertes lluvias que se están produciendo en estos días anegan fincas y regatos dejando algunos caminos impracticables, obligándonos a desviarnos de la ruta, como nos ocurrió al llegar al núcleo urbano de Guláns al cual tuvimos que acceder por carretera para llegar hasta O cocho do río, la tapería en la que nos aposentamos para disfrutar, al calor de su hermosa chimenea, del generoso y reconfortante menú que nos ofreció Pepe, su propietario y anfitrión.

Satisfechas nuestras hambres y repuestas las energías, reemprendemos la marcha dejando atrás las casas y fincas de Guláns para adentrarnos de nuevo en la espesura de los pinares, con algún que otro chubasco, para regresar de día y sin contratiempos al punto en que habíamos iniciado la andadura de esta jornada.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
20,690 Km. 5 h. 58 min. Fácil Chubascos 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

.

Ruta «Dos penedos» pasando por Ponteareas

En mayo del 2008 los comuneros de Arcos, parroquia de Ponteareas, crearon con ayuda de la Xunta de Galicia un sendero de unos 8 Km. de recorrido que titularon Os Penedos da Picaraña y que los chicos de los  Sendereando conocen bien por haber andado por allí en varias ocasiones.

Los penedos siguen en su sitio lo mismo que hace no se sabe cuánto miles de años pero la ruta, como suele por desgracia suceder, ha sufrido un grave deterioro en los años posterioes a su inauguración. Limpiaron su entorno, prepararon accesos, pusieron nombres a los penedos de Fonte Santa, Orencio, Escorregadoiro, Coellos, Raposa, Sombreiro, Monxe o de Pedro Madruga entre otros, se gastaron una pasta….

Poco a poco los paneles van desapareciendo, las marcas cel sendero también y algunos caminos, si alguien no lo remedia, acabarán cerrados por la maleza. Y es que es la copla de siempre: gran inauguración, repercusión mediática y después…si te he visto no me acuerdo.

En este primer lunes del año hemos iniciado nuestra caminata en los aledaños de la capilla de la Santa Cruz, en lo alto del monte de A Picaraña. Arrancamos con una lluvia copiosa y pertinaz que no nos abandonaría en toda la mañana.

Siempre bajo nuestros paraguas, vamos rodeando cada uno de los pelouros que jalonan la mencionada ruta de los penedos hasta bajar al barrio de A Serra, en Arcos, en donde tenemos la fortuna de encontrar un cobertizo medio abandonado en el que nos detenemos para tomar la consabida fruta y seguir camino, otra vez monte arriba, para visitar la famosa Pedra do equilibrio, un enorme huevo de piedra que se sostiene sobre otro inmenso pedrusco formando un conjunto cuya inverosímil estabilidad parece desafiar las leyes de la gravedad.

Un poco más abajo se encuentra otro descomunal monumento natural que llaman A pedra dos namorados, y también Penedo da pena, un enorme pedrusco apoyado sobre otro.

Una antigua leyenda que habla de amores prohibidos es la que da nombre a esta roca a la que acuden muchas parejas para efectuar el ritual de las tres piedras que ya hemos visto en otros parajes similares.

De espalda a la roca se lanzarán tres pequeñas piedras. Si las tres se quedan arriba, el matrimonio será en menos de un año, si quedan dos, en dos años y una sólo el matrimonio tardará en unirse más tiempo. Si ninguna de las piedras quedara arriba el enlace nunca se realizará. (www.galiciamaxica.eu).

Ya se va acercando la hora de alimentarse, así que enfilamos nuestros pasos hacia San Mateo de Oliveira, población próxima a Ponteareas, la Villa del Tea y Capital del Condado, tierra de excelentes vinos.

Siempre bajo la lluvia que no cesa, recorremos su casco urbano para llegar a La Finca de Parrulo, un atractivo restaurante, muy cerca del río Tea, en la que damos cuenta de una espléndida dorada al horno como plato fuerte con su prólogo y epílogo, crema de zanahorias y tarta de queso nada desdeñables, todo acompañado de un prestigioso mencía con trazas clericales pues se llama Crego e monaguillo.

A la hora de regresar la lluvia nos da un respiro. Después de atravesar el hermoso puente romano sobre el Tea, dejando atrás la villa ponteareana, nos dirigimos a las inmediaciones del monasterio de Canedo a cuyos pies se inicia el sendero que nos lleva,  monte arriba, hasta el punto en que habíamos iniciado la ruta de hoy justo en el momento en que comienza a llover de nuevo.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
21,880 Km. 6 h. 35 min. Media Lluvia 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

Los números del 2015

En Sendereando existen dos grupos: el de los sábados, que van a comer a casa, y el de los lunes, que andan a jornada completa. Como el pasado 28 fue el último lunes del año, ya estamos en condiciones de dar a conocer los números del 2015, es decir: cuántos kilómetros hemos caminado y cuántas personas asistieron a nuestras caminatas así como cuántas rutas hicimos a lo a lo largo del año que fenece ya.

Sabados cono 215
Aunque por las rutas de los sábados han pasado 38 personas, en el gráfico, por razones de espacio, solamente aparecen las que han hecho más de 200 km. en total. La media de asistencia ha sido de 11 caminantes por jornada.
Send sabados
Lunes piramide2015
Por las caminatas de los lunes han desfilado 18 andarines con una media de 7 por semana. En el gráfico de arriba figuran los que han superado los 200 Km.  en el año.

Send lunes
En Sendereando ya estamos preparados para acometer la primera caminata del año nuevo en su segundo día que es sábado, por lo que invitamos a los que nos siguen a que caminen con nosotros deseándole a todos que disfruten de un venturoso 2106.

Gran temporal en los Montes de Oia

Ya estábamos avisados. Los pronósticos anunciaban fuertes vientos y chubascos en la costa oeste. Y así fue. Claro que no es la primera vez que los chicos de Sendereando se enfrentan a las inclemencias del tiempo por duras que sean, así que en esta ocasión superaron no sin esfuerzo los vientos de más de 130 Km./h. que, acompañados de fuertes lluvias, hicieron inútiles paraguas y chubasqueros.

Iniciando la caminata en los altos de Viladesuso, con la hermosa costa de Oia a nuestros pies, alcanzamos los lugares de Pousadela y Outeiros do Morozo para descender desde allí hasta la capital del municipio, al borde del mar, en cuya pequeña ensenada se encuentra el monumental monasterio cisterciense de Santa María cuya iglesia, de impresionante fachada, se encuentra en condiciones aceptables porque pertenece a la parroquia pero el resto del cenobio, como no se resuelvan de una vez las cuestiones entre sus propietarios y la administración que impiden la restauración del monumento, no tardará en convertirse en una ruina más.

Desde Oia hasta Casa Paco, que es nuestro próximo destino, nos separan unos 10 Km. que, partiendo de los 23 m. sobre el nivel del mar en donde nos encontramos, hemos de recorrer salvando el fuerte desnivel que nos llevará a casi 6oo m. de altitud por empinadas cuestas, algunas empedradas como si fueran el cauce de un torrente,  con el viento soplando en ráfagas que suenan como bofetadas, chubascos que caen sobre nosotros como calderos, los altos pinos y eucaliptos torciéndose dramáticamente, resistiéndose a la violencia del temporal que parece empeñarse con dar con sus copas en el suelo.

Y qué decir de los esforzados caminantes. Vuelan paraguas y chubasqueros como estandartes rotos por el viento que ronca y empuja como un monstruo  de ominosas manos, decidido a no dejarnos hasta que, de pronto, el caprichoso eolo  se retira  sin más aviso devolviéndonos al silencio y la paz de los campos del Señor.

Así estábamos cuando divisamos en la cercanía las primeras casas de Torroña que es el lugar donde se encuentra nuestra cita para celebrar el fin de este año en las caminatas de Sendereando. Variados entrantes, su afamado cabrito estofado y postres de la casa consituyen el merecido festín con que nos regalamos después de tan agitada jornada.

Repuestos, secos y descansados, volvemos sobre nuestros pasos para seguir camino hasta las preciosas Sobreiras do Faro, un bellísimo de paraje a la orilla del río de Viladesuso, que forma una espectacular cascada a su paso por este lugar.

Solamente tres o cuatro kilómetros  para recuperar el punto de partida cuando las sombras de la noche  oscurecen los caminos que nos llevan hasta allí.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
24,620 Km. 7 h.43 min. Alta Temporal 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.

Trilho dos passadiços

Trilho dos passadiços es en portugués lo que en castellano llamaríamos Ruta de las pasarelas. Y es que la citada ruta se encuentra en Portugal, en el municipio de Ponte de Lima, parroquias de Bertiandos y San Pedro de Arcos. Se trata de un espacio protegido formado por un extenso humedal que solo es posible recorrer a través de las numerosas pasarelas de madera que lo cruzan en todas direcciones.

Algunos de Sendereando ya anduvimos por estos parajes hace años y nos satisface poder afirmar que se encuentra en perfectas condiciones de conservación. Baña estas tierras el Estoraos, que va a desembocar en el Lima, el gran río que da nombre a la hermosa villa portuguesa de Ponte de Lima.

El  Lima o Limia  es un río hispano-portugués que nace en Ourense y desemboca en Viana do Castelo. Fue llamado Lethes por los antiguos romanos que creían que tenía la misma propiedad de borrar la memoria que el mitológico Lete o Leteo.

Allá por el 138 A.C. el general Decimo Junio Bruto Galaico, viéndose en la necesidad de vadearlo, cruzó el río y fue llamando por su nombre a sus soldados que, asombrados, pasaron al otro lado y con eso se acabó la leyenda del río robamemorias.

En Xinzo de Lima celebra en agosto la Fiesta del Olvido, A Festa do Esquecemento, y en Ponte de Lima han elevado un pintoresco monumento en la orilla derecha que representa al general romano montado en un brioso corcel blanco, indicando en una placa que fue en este lugar en donde se produjo la histórica decisión.

Lo que es claro es que el general romano no pudo estar en los dos sitios a la vez,  así que a ver si se ponen de acuerdo portugueses y españoles para que nos enteremos del lugar en dónde ocurrió el suceso si es que ocurrió.

Volviendo a la ruta, hemos de afirmar que es una caminata muy cómoda, toda llana, sin cuestas. La primera parte discurre por los terrenos de As Lagoas entre la vegetación propia de estos lugares de cuyo detalle se encuentra amplia información en el Centro de Interpretación de esta zona especial.

Es recomendable recorrerla en tiempo de lluvias, pues durante el estiaje pierde parte de su encanto al quedar casi seco el humedal.

Una vez abandonado el parque, nos dirigimos a Ponte de Lima por la ecopista, un estrecho sendero a lo largo del  río que nos lleva hasta la hermosa villa portuguesa, hoy presa del ajetreo de la feria que allí se celebra con cientos de puestos en los que se puede comprar desde unos zapatos hasta un kilo de nueces.

En el Restaurante Gaio, a pesar de estar a tope por lo de la feria, nos atienden estupendamente con un plato de bacalhao como solo los portugueses saben hacerlo que nos deja a todos contentos y satisfechos para, después de dar un paseo por las animadas calles de la villa, volver a pasar por A Ponte Velha y regresar por donde habíamos venido al Solar de Bertiandos, inicio y remate de esta cómoda y bonita jornada.


Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
25,440 Km. 6 h. 3 min. Fácil Nubes y sol 

Para ver el mapa y más detalles de la ruta hacer clic con el ratón aquí.