Hace tres mil años

Hace tres mil años, más o menos, alguien grabó una espada y otros signos guerreros en la gran roca que se se encuentra en el monte Arruido, en la falda del Galiñeiro, bajo su cumbre de 709 m. de altura desde la que se domina  todo el área metropolitana de Vigo, el Val Miñor y el Val  do Louro.

Se trata de los petroglifos de Agua da Laxe o Pedra das Procesións a donde hemos accedido desde el pequeño aparcamiento que linda con el parque empresarial de A Pasaxe en la parroquia gondomareña de Vincios.

Después de un corto tramo de carretera acometemos el monte por estrechos senderos y pistas que nos llevan entre roquedos y campos de tojo hasta la referida roca disfrutando de las maravillosas vistas  sobre la ría de Vigo que, en esta soleada mañana, nos ofrece la atalaya que se alza muy cerca de A Pedra das Procesións.

Bordeando la cumbre del Galiñero por el parque forestal de Zamáns seguimos hacia el este por  monte raso, hasta dar con la Fervenza da Freixa formada por O Regueiro do Amial, un modesto regato que pasa casi inadvertido en tiempo seco, pero que en días de lluvia nos sorprende con una hermosa cascada que se desliza sobre una gran pared de piedra de más de 60 m.

Ya en pleno descenso, no tardamos en alcanzar O Roteiro Etnográfico de Zamáns, un hermoso paraje que cruza el rio Vilaza que hace unas cuantas décadas movía lo rodicios de los cinco molinos que hay  hasta la pasarela de madera por la que nos  trasladarnos  al embalse que, no hace mucho, proveía de agua a la ciudad de Vigo y por cuyas orillas discurre un bellísimo e intrincado sendero en el que se encuentra  A Casa-Muiño das Maquías,  una hermosa construcción que, habiendo sido restaurada hace unos años, se encuentra de nuevo en estado de ruina.

Un par de kilómetros más y nos encontramos de nuevo en el punto de inicio, remate también de esta agradable jornada por los aledaños del mítico monte Galiñeiro.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
12,700 Km. 3 h. 44 min. Media Soleado 

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O galo de curral

Vila de Cruces es un municipio de la provincia de Pontevedra con muchos puntos de interés entre los cuales destacan tres que lo hacen famoso dentro y fuera de la comarca del Deza a la que pertenece y que son: La Fervenza del Toxa, el monasterio de Carboeiro y el Gallo de corral.

De la fervenza y del monasterio hay repetidas referencias aquí, en Sendereando, así que no vamos a insistir  en ellos.

Solamente reseñar que la fervenza está preciosa e impresionante desplomándose desde sus 30 m. de altura y que el monasterio, o lo que queda de él, se alza solitario e imponente en su emplazamiento a las orillas del Deza.

Pero el objetivo principal de esta caminata era degustar el famoso Galo de Curral, que es uno de los emblemas del lugar.

Criado en libertad y alimentado con productos naturales de su huerta como maíz, tomates, grelos y otros., el resultado es una carne con un sabor más intenso, más oscuro, de textura firme, y con muy poca grasa debido a la alimentación natural.

Suele cocinarse guisado, con patatas y pimientos,  denominado muchas veces como “el pollo de la abuela” ya que se prepara en todas las casas desde tiempos muy antiguos.

Nosotros lo hemos disfrutado en A Casa con Encanto O Refuxio,  situada en la parroquia de Merza, muy cerca de la fervenza.

Se trata de un complejo turístico, una casa rural con varias habitaciones, piscina, jardines y un espléndido comedor en el que los catorce comensales que formábamos parte de la caminata de este lunes disfrutamos durante un buen rato de los placeres de la gastronomía local y de la amistosa convivencia.

Antes de abandonar tan bonito lugar, su dueña,  Natalia, nos ha mostrado los interiores y exteriores de las instalación hotelera con lo que rematamos la grata jornada de este lunes.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
17,860 Km. 5 h. 20 min. Media Nublado 

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Tres ríos y uno que no lo es

El Tea, el Xabriña, el Aboal y Ríofrío.

El último no es un río sino una parroquia de Mondariz. Del Mondariz grande, el original, del cual, en 1920, fue segregado el Mondariz pequeño, llamado Mondariz Balneario que, con sus pocos más de dos kilómetros cuadrados, constituye el municipio más pequeño de Galicia.

El Xabriña y el Aboal son tributarios del Tea que a lo largo de sus 50 Km. atraviesa la comarca de O Condado y desemboca en el río Miño.

La caminata de este sábado se inicia en los alrededores del Balneario y recorre algunos lugares y parroquias de Mondariz, entre ellas la mencionada de Ríofrío.

Gran parte de la ruta discurre por las riberas de los tres ríos, por puentes y pasarelas, alguna de las cuales quedó intransitable por los destrozos de los pasados temporales.

Robles, abedules, acebos, castaños, sauces y alisos decoran las riberas de estos ríos, siendo numerosas las sendas que serpentean por estos parajes de alto valor estético y ecológico.

Los ríos fluyen por sus cauces casi a rebosar después de tantos días de lluvia.

En algunos sitios el temporal arrancó la estructura de madera que amparaba la senda de jabre apisonado pero la caminata es un precioso recorrido por las riberas de los tres ríos que finaliza en el punto de inicio rematando una estupenda y gratificante jornada de senderismo en este sábado seco y casi soleado, todo un regalo después de tantos días de incesante lluvia.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
13,880 Km. 3 h. 58 min. Media Nubes y claros 

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El tiempo detenido

Durante estas últimas semanas de intensas lluvias y violentos vientos hemos aprovechado para hacer rutas por parajes hermosos y agrestes en los que ríos y regatos fluían formando rápidos y saltos cuyo fragor, entre el ruido y la furia, acompañaban nuestra andadura.

Pero en este lunes hemos optado por el silencio y la calma.

Iniciada la caminata en el centro urbano de Toén, pasamos por sitios como Mugares, Moreiras y Trellerma, aldeas y pueblos en los que aún se respira el ambiente de tiempos pasados, casas de piedra, canastros, fuentes, iglesias, algunas de gran porte como la de San Pedro de Moreiras, que se elevan impasibles entre el silencio y la calma ajenos al estruendo, al ruido y al estrés de la vida ciudadana.

Entre pueblo y pueblo la ruta alterna zonas de matorral con bosque denso, con alcornoques, castaños, madroños y acebos

Es una caminata cómoda, sin grandes desniveles, que discurre por pistas forestales, caminos, congostras y corredoiras, para finalizar en el lugar de comienzo, en Toén, junto al Bar Pazos en donde nos echamos al coleto un buen plato de lentejas y otro de carne guisada contundente colofón de una agradable jornada.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
18,130 Km. 5 h. 54 min. Media Nublado 

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Blanca y radiante

Blanca y radiante
baja el agua.
Le sigue fiel un caminante.
Todo fragor, todo hermosura
se pierde el río en la espesura.

(Música de «La novia» de J. Prieto)

Blanca su espuma como un traje nupcial, radiante como el rostro de una novia feliz, baja el agua de O Rego da Freixa, barboteando entre las piedras de su accidentado cauce, salvando rampas y desniveles, colándose bajo rústicos puentes, sorteando muiños, abriéndose paso entre la espesa arboleda hasta dar con la mar océana, muy cerquita, no lejos del puente de Rande, en la ría de Vigo.

Por ahí transcurren los primeros kilómetros de nuestro recorrido que no llegan a cinco hasta  toparnos con el Outeiro do Aviador, en la parroquia de Meira, desde cuyo mirador se pueden disfrutar unas magníficas vistas de la ría.

Comienza en el Outeiro una larga y laboriosa ascensión pasando por O Barranco do Faro culminando la subida en O Chan da Arquiña, entre las cumbres de Domaio y Xaxán, una zona recreativa muy frecuentada y conocida por su dolmen emergido de la mámoa que, antes de ser descubierto, lo tapaba y a cuyo lado pacen tranquilamente dos garranos.

El objetivo de la marcha es  seguir por O Rego da Miñouba hasta alcanzar el mágico enclave en el que se halla A Poza da Moura, un misterioso lugar cuya leyenda se cuenta en otras entradas de Senderando, así que no vamos a repetirla aquí.

La fervenza se precipita con fuerza y estruendo en esta poza formando una estampa de impresionante belleza.

Ya va siendo hora de reponer fuerzas  por lo que abandonamos tan hermoso sitio para dirigirnos  con premura al punto de inicio y desde allí desplazarnos al Hoyo 19, el restaurante del campo de golf de Domaio en donde nos espera una agradable refección ennoblecida por los selectos blancos y tintos, invitación de Moisés, con el que celebramos su cumpleaños deseándole larga vida con salud y buenaventura.

Datos de la ruta Distancia Duración Dificultad Tiempo
18,790 Km. 6 h. 3 min. Media Chubascos 

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