Monte Tetón

Una vez más hemos echado mano de wikiloc donde elegimos la ruta diseñada por elcorty para visitar los petroglifos del Monte Tetón. Este monte está situado entre Tomiño y Gondomar y se llega a él partiendo del mirador de O Viso en la carretera PO340 de Gondomar a Tui.  Para el camino de ida hemos seguido fielmente el itinerario fijado por nuestro desconocido colega llegando sin dificultad a nuestro destino pero en el regreso una errónea lectura del nuestro aparato gps nos ha desviado del camino original que pasaba por el GR 58 y hemos vuelto por el camino de ida en casi su totalidad. Trataremos de enmendarlo en un futuro intento.

De todas maneras hemos alcanzado los petroglifos del Monte Tetón,  casi invisibles seguramente debido a la erosión, aunque en otros sitios sí se aprecian sus dibujos claramente a pesar del paso de tantos siglos desde que fueron grabados. Hay otro Monte Tetón, también con petroglifos, en la parroquia de Tourón, municipio de Ponte Caldelas, los cuales visitamos los de Los Lunes al Sol en julio de 2008.

La ruta asciende desde el citado mirador de O Viso monte arriba por pistas forestales y algún que otro sendero hasta los 457 m. de altitud, cerca de un mirador abalconado desde el que se contemplan en los días claros hermosas vistas del Valle Miñor y la sierra de A Groba.


Esta es la gran roca que guarda los petroglifos de Monte Tetón seguramente borrados por el desgaste del tiempo pero que se aprecian bien en el panel explicativo.


Los más entusiastas han subido hasta el vértice geodésico. Después todo el grupo se fotografía en el mirador.


Vista del Valle Miñor.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 12,200 Km. 3 h. 25 min. Media

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Por tierras de Teo

Buceado entre las innumerables rutas que pueblan wikiloc nos encontramos con una cuyo título, As beiras do Ulla, resultaba bastante atractivo pues, como tantas veces hemos comprobado, los recorridos por las riberas de nuestros ríos suelen ser fuente de gran belleza paisajística.  Aunque la ruta no deja de tener su encanto, no respondió a nuestras expectativas debido a que la mayor parte del recorrido discurre tierra adentro quedando el río para el tramo final de unos cinco o seis kilómetros.

Digo el tramo final porque nosotros hemos comenzado la ruta en el parque del Xirimbao, en la margen derecha del Ulla que es donde se encuentra la pasarela Mariola por la que solamente se puede pasar cuando está abierta para los pescadores. En caso contrario, que es el nuestro, hay que dejar un coche al otro lado de la citada pasarela para poder regresar al punto de partida.

Otro detalle a tener en cuenta es que más de las tres cuartas parte de la andaina pisan asfalto lo cual no tuvo mayor importancia en un día como el de este lunes, fresco y nublado, pero que con tiempo caluroso y soleado puede pasar factura. Se ve que con la llegada del automóvil a todos los rincones  y con la diseminación de la población característica de este país, nadie quiere quedar sin acceso para su vehículo y no ha quedado pista ni corredoira sin asfaltar.

Durante unas cuantas horas el camino pasa entre tierras de labor, carballeiras, numerosas aldeas y parroquias, con sus iglesias, cruceiros, petos de ánimas y algunos pazos que configuran el típico escenario del rural gallego por lo que la caminata, sin apenas elevaciones, casi siempre llana, resulta cómoda y entretenida, más bien un largo paseo de alto contenido etnológico que sumerge al caminante en la vida y paisaje rural de esta comarca. Por eso nos ha parecido más adecuado titular esta ruta Por las tierras de Teo, que es el municipio por donde se desarrolla la mayor parte del recorrido, aunque también toca los de Vedra y A Estrada.

Pasada la carballeira de Agromaior nos acercamos al río Ulla que ya fluye ancho por estos parajes entre los que se encuentra el parque de la Burga de Xermeade, una fuente de agua sulfurosa,  a donde acudían los vecinos por sus conocidas propiedades curativas. Hubo aquí balneario hoy en ruinas y pleito ganado por los vecinos cuando la empresa del oleoducto Vigo-A Coruña cortó la veta que lo abastecía de agua.

Un par de kilómetros más y ya alcanzamos el coto de Couso y el otro extremo de la pasarela en la margen izquierda del río.


La pasarela Mariola, sobre el Ulla, comunica las provincias de A Coruña y Pontevedra.


El Ulla a su paso por el Xirimbao.


Las iglesias de San Cristóbal de Reis y de Trove.


Dos muestras de los numerosos cruceiros salpicados por toda la comarca.


Pasada la carballeira de Agromaior, a medida que nos acercamos al río la vegetación se ace más frondosa.


Después de haber tomado las aguas sulfurosas de la Burga de Xermeade los chicos de los lunes posan satisfechos.


Bajo A Pontevella, del siglo XV, el Ulla fluye mansamente.

Distancia Duración* Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 23,21 Km. 6 h. 49 min. Fácil Nublado

*Tiempo en movimiento: 5 h. 20 min.

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Monte Xaxán

En octubre del año pasado nos desplazamos hasta el barrio de San Lorenzo, en Domaio, para hacer la ruta que hemos denominado Coto do Home desde cuyos seiscientos y pico de metros de altitud contemplábamos la hermosa estampa de la ensenada de San Simón.

Pues partiendo del mismo sitio y siguiendo la misma ruta hasta del primer parque forestal, estratégico lugar a donde llegamos a la hora de tomar la fruta, nos desviamos hacia el oeste y nos dirigimos a través de un agradable sendero tapizado de verde hierba al parque forestal de Chan da Arquiña, una espléndida zona recreativa, muy bien cuidada situada en la falda del monte Xaxán  a cuya cima, convertida en un bosque de enormes antenas telefónicas, televisivas, de radio, etc., subimos para disfrutar desde una de sus terrazas de las impresionantes vistas de las rías de Vigo, de Arousa y de Pontevedra, pues todas ellas son visibles desde este excepcional mirador que es el monte Xaxán o monte Faro.

Dicen que en los días claros la vista alcanza hasta el cabo Finisterre, nada menos. En Chan da Arquiña destaca un dolmen que lleva su mismo nombre, un monumento funerario con más de cinco milenios de antiguedad. A un par de kilómetros atrás también nos topamos con otro de estos monumentos megalíticos bastante abundantes en Galicia.

Del Xaxán se regresa a la zona recreativa y desde allí, tras un breve tramo de carretera, se enlaza con la pista que nos lleva en unos minutos al punto de partida.


Vista de las islas Alvedosas, en la ensenanada de San Simón, con la marea baja. Un poco más adelante, la primera mámoa en donde el grupo se retrata.


O Chan da Arquiña y su dolmen.


Las antenas de Monte Faro.


Una de las vistas desde el Xaxán.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 14,63 Km. 3 h. 43 min. Media Lluvias y claros

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Nuestro amigo y asiduo asistente a la caminata Sabatina, Angelo de Vigo, ha creado un nuevo modo de describir las rutas bajo el nombre de georelatos. Para acceder al correspondiente a la de este sábado hay que hacer clic en Saxán.

Río Barbantiño

Una vez más, en este país de los mil ríos, hemos tenido la oportunidad de disfrutar del maravilloso espectáculo que la naturaleza nos ofrece a lo largo de la Ruta del río Barbantiño para la cual nos sirvió de base la que nuestro desconocido pero admirado andarín sudandobotas nos ha dejado ver en wikiloc.

Las rutas por los ríos gallegos casi nunca decepcionan y este caso no es una excepción a pesar de que, como pasa en otros, su caudal esté disminuido a causa de una minicentral de las que abundan más de lo deseable y que, aparte de los beneficios pecuniarios que proporcionan a sus dueños, poco favor le hacen al río y a su entorno.

Debido a las recientes lluvias la cascada, que se encuentra a poco de iniciarse la ruta, estaba bastante presentable así como las de Mandrás río arriba, hermosas pero no tan espectaculares como la fervenza.

En la radiante mañana el sol, penetrando a traves de la frondosa arboleda propia de los bosques de ribera hace brillar el verde de las temblorosas hojas agitadas por una suave brisa que mece la hierva de los prados colindantes despeinándose en blandas ondas, componiendo una escena de tal belleza que el caminante se siente embargado por la magia del sitio y del momento.

Viejos pontillones, antiquísimos pasos del piedra también llamados poldras, puentes romanos y medievales y muiños hoy prácticamente abandonados, dan una idea de la intensa vida que se desarrollaba alrededor el río y transportan al que los contempla a tiempos ya idos. El impresionante viaducto del AVE que  salva la profunda vaguada nos devuelve al tiempo presente por unos minutos hasta que lo dejamos atrás y seguimos caminando por los estrechos senderos de pescadores que nos llevan hasta Mandrás, en pleno Camino de Santiago, Vía de la Plata, que sigue desde este lugar hacia Cea. Nosotros nos desviamos para emprender el camino de regreso.

Ahora el recorrido alterna río y monte hasta llegar de nuevo a la área de recreativa contigua a la fervenza y, poco más tarde, al lugar en donde comenzamos esta preciosa ruta.

La atracción principal de la ruta es la cascada que gracias a las recientes lluvias ofrece un estampa llena de bravura que contrasta con la mansedumbre de la corriente río arriba.


Cruzan el río pontillones y poldras que dan paso a las numerosas localidades que hay a uno y otro lado del río.


El puente de San Fiz del S. XIII en donde los paisanos se apostaron para luchar contra las tropas napoleónicas y el del Mandrás, en plena ruta del Camino de Santiago en su versión de Vía de la Plata.


Este antiguo muiño ha sido restaurado y es un buen lugar para detenerse a tomar un refrigerio. Más tarde, a la hora del almuerzo, nos encontramos con este rústico comedor al aire libre.


No resistí la tentación de condensar en un vídeo la espléndida belleza de los parajes por los que discurre el río Barbantiño.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 18,67 Km. 6 h. 49 min. Media Soleado

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Monte Galleiro

Guiados por al ruta diseñada por moratos nos hemos desplazado en este sábado a la parroquia de Nespereira, del concello de Pazos de Borbén, en cuya iglesia de San Martiño iniciamos nuestra marcha.  Después de un corto tramo que es común para la ida y el regreso, tomamos la pista a la derecha que nos lleva a una larga  y empinada ascensión hasta alcanzar la torre de vigilancia y control de incendios. Quizá sea más conveniente comenzar la ruta por la pista de la derecha que, aunque constituye el tramo de más longitud, es más suave y hace que el esfuerzo del tramo de subida mencionado se convierta en un alegre descenso. La ruta discurre por monte bajo, prácticamente sin arboleda, por lo que no es recomendable hacerla en días de mucho calor y tiene la particularidad de que desde sus variadas elevaciones pueden contemplarse, en los días claros, estupendas panorámicas en  los cuatro puntos cardinales.  Hacia el oeste, detrás del aeropuerto de Vigo, aparece la ciudad y su ría y más al fondo y más al sur la sierra del Galiñeiro. Al norte, a tiro de piedra, la ensenada de San Simón y los montes de la sierra del Xaxán y al sureste el valle del Louro con la sierra de O Suído al fondo. En este mañana de primavera, después de las recientes lluvias, el monte está más fresco y agradable sin aquellas pistas polvorientas de los tiempos de la sequía ahora húmedos caminos que hacen la marcha más placentera.

Distancia Duración Dificultad Tiempo
Datos de la ruta 12,16 Km. 3 h. 35 min. Media Soleado

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